Se sacrifica porque a su hermana le prohibieron presentar un examen de admisión por su ropa

Hay algunos trámites oficiales que solicitan cierto código de vestimenta, pero lo malo es que en realidad uno nunca sabe dónde está la línea entre lo formal y lo informal, y a veces las personas pueden quebrantar dichos códigos sin ni siquiera estar enterados.

Esto sucedió con una chica que estaba por presentar un examen de admisión, pero le prohibieron hacerlo por cómo iba vestida, así que su hermano salió a su rescate y le dio sus pantalones.

Esto sucedió en Filipinas, Asia, cuando Jea Josué, de 18 años, se preparaba para enfrentar el examen que le daría ingreso a la universidad de dicho país; pero los jurados consideraron que no cumplía con la etiqueta de vestimenta.

Cualquiera podría imaginarse que en realidad no se había vestido para la ocasión, aunque en realidad no fue así, el único error de la joven fue que decidió usar una falda ese día, y los jurados no vieron esto nada bien.

Todo estaba por convertirse en caos y la chica estaba a nada de perder su oportunidad de entrar a la universidad, pero su hermano, quien por suerte la acompañaba junto con otros miembros de la familia, tuvo una brillante idea: harían cambio de ropa, él le daría sus pantalones y así ella podría hacer el examen.

La solución fue genial, Jea Josué pudo entrar al aula en la que se realizaría el examen tan solo cinco minutos antes de que las puertas fueran cerradas, y su hermano se volvió tendencia en redes sociales.

“Mi hermana no podía hacer su examen de admisión con esta falda, así que le presté mis pantalones” escribió el joven en sus redes sociales.

Con esas pocas palabras y unas fotos de él usando la problemática falda color mostaza, el chico se hizo tendencia en redes sociales, donde miles de personas le aplaudieron el ingenio y el bello gesto que tuvo con su hermana.

“Con esa acción demostró amor, respeto, educación y un gran corazón, ¡ese es amor de hermanos”, comentó un internauta.

El joven es estudiante de diseño de modas, quizá por esto no le causó ningún conflicto usar la ropa de su hermana; además de todo, el se quitó los pantalones afuera del baño de damas, para que su hermana pudiera tener privacidad al vestirse.

“No me importo quedarme en bóxers delante de las personas, lo que en realidad importaba era que mi hermana pudiera presentar su examen”, declaró el chico.

Esta es una prueba que no se necesita de mucho para demostrar cuánto se ama a las personas que nos rodean.

Comparte esta bella historia con tus familiares y amigos. Recuerda que no hay nada más importante que hacer el bien a tus seres queridos.

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