Se gana un auto en una rifa pero lo devuelve para poder salvar la vida de su mejor amigo

La amistad no solo es el arte de dar, sino también el de recibir. ¿Qué sería de nosotros si no tuviésemos con quién contar? No hay palabras que describan el maravilloso tesoro que son los amigos en nuestras vidas; por eso, no solo hemos de aprender a confiar y a cuidarles, sino también, a entregarles lo mejor de nosotros.

Jonatas Teixeira da Silva y Jailson da Silva son dos grandes amigos desde hace ocho años. Ambos viven en la ciudad de Porto Alegre, capital del estado de Río Grande del Sur, en el sur de Brasil.

Jailson, de 42 años es pintor, y necesita con urgencia realizarse un costoso tratamiento para combatir un raro tumor cerebral que lo aqueja. Por eso, tuvo la idea de organizar la rifa de su vehículo Peugeot 206, para recaudar los fondos para comenzar su proceso de sanación, y en la que su amigo Jonatas también participó.

¿Y quién creen que fue el ganador del sorteo? Pues, así es, adivinaron. Por un lance de dados del destino fue el propio Jonatas el afortunado, pero, si bien se sintió atraído por su hermoso premio, en un acto de infinita consideración y de reciprocidad con su mejor amigo convaleciente, le devolvió el flamante vehículo.

Jonatas, quien es funcionario de policía, ya le había dicho a Jailson que, si ganaba la rifa, devolvería el auto. Conocía muy de cerca el drama de su incondicional, por eso cumplió su promesa.

Se trata de un tumor muy poco común que le fue diagnosticado en junio pasado, que le comenzó en la nariz y se le trasladó a la parte delantera de la cabeza.

Según Luziana, la esposa de Jailson, en el sorteo se llegó a obtener la suma de 18.000 reales, equivalentes a unos 3.400 dólares americanos, pero, no ha sido suficiente. Ya se ha utilizado, en gran parte, en medicinas, curetajes, alimentación y consultas privadas.

“Gracias a lo recaudado hemos podido cubrir los primeros gastos de alimentación, consultas y farmacológicos, sin embargo, aún nos queda por hacer”, dijo la mujer.

No es el primer tratamiento al que Jailson ha tenido que someterse. En una oportunidad fue intervenido, pero la cirugía no logró curarlo por completo, debiendo requerir este segundo tratamiento y seguimiento del mismo en el hogar. Por desgracia, su Sistema Único de Salud no cubre los gastos.

Asimismo, la mujer explicó que Jailson necesita una nueva cirugía urgente y muy delicada para terminar de extirpar la parte del tumor que le queda alojada en su nariz. Dijo que su esposo se ha consultado en Alegre, Cachoeiro de Itapemirim y Vitória, pero, la burocracia imperante en la salud pública brasileña vuelve aún más difícil el procedimiento.

“Solo quería que algún médico, o un hospital, simpatizara con su situación. Necesita esta cirugía para continuar el tratamiento.

Está consciente, pero no habla porque tiene una traqueotomía, llora mucho.

No sé cuánto cuesta, la burocracia se interpone y voy a tener que ir a la corte”, dijo la dolida esposa.

Y no es solo la cirugía. Una vez realizada, Jailson necesitará tratamiento de rehabilitación con fisioterapia, así como ayuda psicológica y oncológica. Luiziana sufre de problemas cardíacos y tuvo que dejar su trabajo para cuidar de su esposo. Viven alquilados y Jailson aún no ha recibido el beneficio social correspondiente.

¡La familia está aceptando donaciones! Cualquiera que quiera ayudar, puede llamar al 28 98805-7882 en Brasil.

Comparte esta historia que esperamos tenga un final feliz para todos con tus mejores amigos. Definitivamente, la amistad entre Jailson y Jonatas, no es algo que se dice, es algo que hoy quedó demostrado.

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