Queda paralítico después que un parásito se alojara en sus partes íntimas durante un viaje

Viajar a otro país suele ser una experiencia extraordinaria. Sin embargo, cuando las personas no toman las medidas de seguridad adecuadas, la experiencia turística puede transformarse en una pesadilla. Como le ocurrió al protagonista de esta historia, un hombre británico de 32 años. 

James Michael, quien viajaría en agosto de 2017 hacia África con un par de amigos, sufrió una enfermedad que le cambiaría la vida para siempre. Resulta que en medio de su viaje visitó lugares muy insalubres que le ocasionaron un grave padecimiento del que apenas se recupera. 

Aunque James contrajo la enfermedad en 2017, no fue hasta finales del 2018 que aparecieron los síntomas. Al parecer un parásito ingresó a través de sus partes íntimas y se alojó en su cuerpo, dejando múltiples huevos en su organismo que afectaron su columna vertebral y todo su sistema inmunológico. 

En un principio, cuando James aún no sabía que estaba enfermo, sentía un extraño cansancio. El hombre pensaba que era por los ejercicios físicos que realizaba, pero no. Al ir al médico cuando su condición empeoró, reveló lo que estaba sucediendo. Había contraído bilharzia. 

Así fue como los médicos del Hospital para enfermedades Tropicales le confirmaron que tenía un grave padecimiento producto del parásito en cuestión que solo se haya en climas y geografías tropicales. Entonces James recordó sus días nadando en un lago de Malawi en donde contraería la enfermedad.  

“Qué experiencia tan espeluznante”, mencionó sorprendida una internauta. 

Ha tenido que pagar un precio muy caro para curarse, pasó tres meses ingresado en un hospital y dependió de una silla de ruedas hasta que finalmente pudo usar muletas. Ahora los médicos le dan un 30% de posibilidades de recuperarse por completo.

Las redes sociales no han dejado de manifestarse sobre este caso. Realmente ha sido una experiencia bastante inusual. A cualquiera le sorprendería que un viaje ponga en peligro la vida misma. 

“Por eso es que prefiero que piensen que soy una hipocondríaca cada vez que viajo, siempre estoy muy pendiente de no tocar nada sucio”, comentó otra internauta. 

En unos 10 años James podrá recuperar la movilidad de sus piernas. A pesar de que suena bastante difícil, él está muy contento porque pensó que todo sería mucho peor. Ahora está vivo y con muchas ganas de continuar luchando. 

Las enfermedades pueden transformar nuestra vida para siempre. Es por ello que debemos cuidar mucho nuestra salud, sobre todo cuando visitamos lugares a los que nuestro organismo no está habituado. De nuestra previsión dependerá nuestro bienestar.

Comparte esta increíble historia entre tus familiares y amigos. Ten mucho cuidado al salir de paseo para que nunca te pase algo igual.  

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