«Prometí enorgullecerte» – Acude al humilde negocio de su madre para llevarle su diploma

La mejor forma de enorgullecer y agradecer el apoyo incondicional de una madre es siendo felices y alcanzando las metas profesionales y personales. Tal como ha demostrado una ejemplar joven nigeriana que celebró el momento en que obtuvo su certificado como cocinera profesional.

Durante toda su vida, la madre de la joven Igbo Amarachi Esther se ha desempeñado como una humilde cocinera que, con su exquisito sazón, ha podido sacar adelante a su familia, asegurándose de que su hija pudiera formarse académicamente.

Igbo siempre ha visto en su madre una fuente de inspiración a seguir. Por eso, cuando tuvo que plantearse qué quería estudiar, lo primero en lo que pensó fue en convertirse en una cocinera profesional, para poder ayudar a su madre e impulsar su humilde negocio familiar que le ha dado todo en la vida.

Siempre ha estado orgullosa de su madre

La madre de Igbo se especializa en preparar una comida tradicional conocida popularmente como “Abacha”, misma que vende en una rústica mesa de madera donde también prepara con mucho amor el alimento.

Ahí, en su sencillo negocio, apareció Igbo acompañada del certificado que comprueba finalizó su formación académica en el National Youth Service Programme. Para ella, fue un momento más que especial, pues pudo cumplir la promesa que una vez hizo a su madre.

“Prometí enorgullecer a mamá cuando entré en la Universidad y realmente agradezco a Dios porque hoy la hice feliz. Nuestro dinero del negocio de Abacha no fue en vano. No fue fácil, pero hoy estoy agradecida, Señor. Gracias Dios, por la vida”, escribió la joven.

Igbo espera que el esfuerzo suyo y de su madre pueda mejorar significativamente la calidad de vida de su familia, para que sus hermanos también se motiven a estudiar y consigan convertirse en profesionales.

“Felicitaciones a mi mamá por ser una mujer fuerte y también felicitaciones a mí misma. Obtuve el certificado mamá. Soy la primera en traer un certificado a la familia Igbo Kenneth, deseo que mis hermanos también lo hagan”, señaló la chica.

Obtener su certificado ha sido solo el inicio para esta agradecida joven que quiere seguir enorgulleciendo a su familia. Ahora, Igbo ha creado su propio negocio de venta de ensaladas, en donde aplica todo su conocimiento y talento para seguir creciendo.

En las redes sociales, esta joven cuenta también con el apoyo de miles de personas que le aplauden el hermoso gesto que tuvo hacia su madre y muchos de ellos ya han podido comprobar de primera mano que heredó el talento culinario de su progenitora.

¡Enhorabuena por Igbo y su familia! ¡Qué la vida les siga llenando de momentos felices y muchos logros más!

No cabe duda de que el infinito es el límite cuando se sueña y trabaja en grande. Tú tampoco te rindas y lucha por alcanzar todas tus metas. Comparte.

¿Te gustó?

Te recomendamos

¿Te gustó el vídeo?
¡COMPÁRTELO!