Un profesor se equivoca intencionalmente para hacer reflexionar a sus alumnos

Este profesor cometió un error que dejó asombrados a sus alumnos, pero que tenía un trasfondo inesperado para ellos. Realmente lo hizo con toda la intención de aprovechar la situación para transmitirles una enseñanza que no olvidarán.

Los maestros dejan una huella importante en nuestra vida, desde que comienza nuestra formación académica se convierten en una de las principales fuentes de aprendizaje y nos ofrecen sus conocimientos y su amistad.

Aquellos docentes que están comprometidos con su vocación hacen una labor que va más allá de las enseñanzas de su materia y se ocupan de que a través de su ejemplo, de sus experiencias y testimonios, sus estudiantes estén preparados para la vida.

Tal como este profesor que quiso regalarles una valiosa lección a sus estudiantes.

Durante la clase de matemáticas, el maestro cometió un error que causó que todos los alumnos presentes en el aula se rieran de él.

Todo comenzó cuando escribió la tabla de multiplicar del número 9 y al final «se equivocó» escribiendo que el resultado de 10×9 era 91 en lugar de 90, que es lo correcto.

Para los estudiantes de su clase era increíble que haya cometido una falla así siendo el responsable de prepararlos en esta materia.

Inicialmente muy pocos se percataron de que en la tabla del número 9 había un error, pero los que lo notaron de inmediato comenzaron a murmurar y cada vez más alumnos se enteraban de lo que pasaba.

El error en ese resultado generó la risa de todos, lo cuestionaron y se rieron de él por haberse equivocado, para algunos era algo inaceptable.

Cuando el profesor notó la reacción de los estudiantes interrumpió la clase, los miró con mucha seriedad y les confesó que había cometido el error a propósito.

“Cometí este error a propósito para demostrarles algo. Acerté nueve operaciones de cálculo y solamente cometí un error. En lugar de felicitarme por haber acertado nueve de los diez problemas, se rieron de mí por el único error que cometí”, relató el profesor.

Después de que los estudiantes escucharon su verdadera intención al escribir un resultado erróneo, se quedaron consternados.

Los invitó a reflexionar sobre la importancia de ser amables, empáticos y reconocer el esfuerzo de los demás. Pero también, de mantener una actitud positiva ante las adversidades.

Además, nos enseña a no ser duros con nosotros mismos, disfrutar del proceso del logro de nuestras metas aplaudiendo y reconociendo el esfuerzo que ponemos en cada paso.

El profesor aseguró que lo que presenciaron no se trataba de algo que afectaba exclusivamente a sus alumnos, sino que era una problemática del sistema educativo a nivel global.

Resaltó que era lamentable que en nuestra sociedad estuviera normalizado lastimar a los demás simplemente porque se han equivocado.

“Es muy triste, pero lamentablemente cierto que vivimos en una cultura que hace que las personas sean lastimadas y, a veces, incluso subestimadas porque han cometido un error”, dijo el maestro.

La reflexión de este profesor toca el corazón de muchas personas

profesor

Aunque se desconoce la identidad del profesor que protagonizó esta lección, desde que se difundió en las redes ha recibido muchos comentarios positivos y de admiración por buscar una estrategia de enseñanza tan eficaz y emotiva.

A través de lo que hizo este docente podemos rescatar la importancia de reconocer los éxitos de los demás y no solamente en el ámbito educativo sino en el ámbito familiar, laboral y en todas las relaciones personales.

“Tenemos que aprender a elogiar a las personas por sus éxitos, es mejor elogiar más y criticar menos”.

La filosofía de este maestro tocó miles de corazones, nos hace abrir los ojos sobre cuántas veces nos enfocamos en las fallas de los más en lugar de reconocer lo positivo y tener comprensión y empatía

Siempre podemos enseñar, aportar una recomendación o crítica constructiva, pero si para hacerlo necesitamos subestimar a otro entonces no es la forma correcta.

A veces por satisfacer nuestro ego podemos herir a los demás, es importante jamás perder la humildad.

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