«No me deje morir»- Una paciente le habla entre lágrimas al médico antes de ser intubada

No se sabe cuánto tiempo más será necesario para vencer al terrible coronavirus que nos mantiene en jaque. Todos queremos volver a la normalidad, pero miles de personas siguen luchando por su vida en los hospitales del mundo entero.

Hace unos días, un joven médico brasileño, llamado Polo y de 27 años de edad, se hizo viral en las redes sociales tras compartir la increíble y dramática petición que le hizo una paciente de 30 años que fue intubada por complicaciones provocadas por el coronavirus.

“No me deje morir”, dijo la mujer antes de ser intubada.

El doctor estaba siguiendo el procedimiento y se encontraba conmovido por la situación. La solicitud de la paciente se convirtió en uno de los escenarios más tristes que el profesional de la salud presenció desde el inicio de la pandemia.

“Después de escuchar eso, nos llevamos esas palabras con nosotros para siempre”, publicó el médico en su perfil en Twitter.

Jamás olvidará las palabras y desesperación de la paciente

Rápidamente, la publicación del médico se volvió viral, alcanzando miles de reacciones en cuestión de horas y tocando el corazón de muchos internautas en todo el mundo. Para Polo, el caso de la paciente intubada es una alerta sobre la situación actual del nuevo coronavirus, que tuvo un aumento en el número de contagios en las últimas semanas, tras meses de descenso.

Además, Polo considera que el hecho de que la paciente tenga 30 años demuestra que los casos más graves de la enfermedad no se limitan a las personas mayores, como muchos creen. Él trabaja en salas para pacientes con COVID-19 en dos hospitales públicos de la región metropolitana de São Paulo.

La mujer de 30 años fue la más joven que acudió a un hospital bajo el cuidado de Polo con graves complicaciones por el coronavirus.

Internada, incluso usó una máscara especial para tratar de aumentar la saturación de oxígeno en su sangre. Sin embargo, la medida resultó insuficiente.

“Al principio, el paciente no quiso ser intubado. Le explicamos que posponerlo podría empeorar la situación”, señaló el médico.

El procedimiento de intubación es temido porque se considera altamente invasivo. Los médicos insertan un tubo a través de la boca del paciente, que está sedado, hasta la tráquea para mantener libre el camino hacia el pulmón y asegurar la respiración.

“Cada vez más débil y con más dificultad para respirar, el paciente accedió a ser intubado, después de dos días de posponer el procedimiento. Lloró mucho y dijo que no quería morir”, recuerda el médico.

La mujer es una paciente de riesgo debido a que padece obesidad, diabetes e hipertensión, factores que pueden agravar la condición de una persona infectada con coronavirus. Hasta el momento, continúa intubada y no ha presentado una mejoría.

Es momento de dejar atrás las falsas creencias sobre el coronavirus. Todos son igualmente susceptibles de contraerlo, sin importar lo joven que sea. Mantente a salvo y no bajes la guardia.

Comparte esta dramática historia con todos tus amigos y recuerda que ninguna medida de protección es suficiente.