Los trillizos que protagonizan el caso más raro del mundo hacen historia tras ser operados

Amy de 38 años y Michael Howard, de 41, les dieron la bienvenida a sus trillizos el 22 de octubre de 2016, nacieron con craneosinostosis, una deformidad extraña que causa que los cráneos se fusionen en el interior del útero generando deformidades en sus cabezas.

Esta enfermedad se produce en uno de cada 500 billones de nacimientos. Los trillizos, Jackson, Hunter y Kaden Howard se sometieron a un procedimiento quirúrgico meses después de su nacimiento para tratar su afección.

La craneosinostosis puede tener complicaciones sino se ataca a tiempo, desde dolores de cabeza hasta problemas de visión y deficiencias en el desarrollo cerebral. Por eso era tan importante operar a los bebés a la brevedad posible.

Cuando habían transcurrido nueve semanas después del nacimiento de los trillizos fueron ingresados en el Hospital de Niños Stony Brook en Nueva York convirtiéndose en el primer grupo de trillizos en someterse a una operación simultánea de cráneo.

Amy y Michael relataron a los medios de comunicación el progreso de sus hijos, confesaron que antes de la cirugía estaban extremadamente nerviosos, pero ahora se sienten confiados.

La pareja de padres primerizos tuvo a sus hijos de manera natural, en la segunda ecografía descubrieron que esperaban a tres bebés.

Cuando nacieron no se imaginaron que tendrían tal complicación, no notaron nada extraño a pesar de que los bebés tenían frentes prominentes y sus cabezas alargadas.

“No estaba seguro; me di cuenta de que había algo raro con Jackson y Kaden. Hunter me parecía normal, pero no pensamos que fuera nada grave”, dijo Michael.

Sin embargo, el doctor David A. Chesler, notó de inmediato que había un problema. Los hermanos idénticos, Jackson y Hunter, tenían sinostosis sagital, mientras que Kaden tenía sinostosis metópica.

Esa clasificación determinaba cuáles huesos extraerían los médicos en la operación de los trillizos.

El médico recomendó realizar una tomografía computarizada a cada bebé para comprender mejor qué harían en la cirugía.

En enero de 2017 los bebés fueron operados individualmente en un período de dos días, los médicos extrajeron huesos de su cráneo liberando la sutura cerrada prematuramente por medio de dos pequeñas incisiones.

El procedimiento quirúrgico duró entre 90 y 180 minutos, como la cirugía no era a cráneo abierto, no necesitaron transfusión de sangre ya que el método usado disminuye el riesgo de hemorragia, entre otros.

Amy confesó que se preocupó mucho cuando llegó el momento de operar a sus hijos. “Empecé por preocuparme por el daño cerebral, si sus cerebros no podían crecer, ¿qué significa eso exactamente? No hay datos claros sobre los vínculos entre su enfermedad y el desarrollo cerebral”.

El doctor Chesler aseguró que no tenía por qué preocuparse, que sus hijos estarían bien. Después de ser operados, usaron un casco de tamaño personalizado 23 horas al día, los 7 días de la semana, para poder formar y moldear su cráneo a medida que este crece durante seis meses.

Finalmente, el 18 de octubre de 2017, los trillizos pudieron quitarse los cascos. “Míranos, felizmente estamos libres de casco. Felicidades bebés, no más cascos para ustedes”, dice una de las imágenes de los niños.

Los trillizos lograron recuperarse, deberán ser sometidos a dos chequeos médicos anuales hasta que cumplan 6 años para garantizar su recuperación.

Afortunadamente, aunque su caso es reconocido como el más raro, el 95% de los pacientes operados de esta enfermedad tienen un desarrollo normal.

En octubre de 2018, los trillizos celebraron junto a su familia su segundo cumpleaños.

Las imágenes de los pequeños que con valentía se han enfrentado a las dolorosas consecuencias de su condición han emocionado las redes. Comparte su historia.

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