Los maestros de una humilde escuela suplicaron ayuda porque sus alumnos no tenían zapatos

La educación es una profesión que debe ejercerse con mucho amor y convicción pues las circunstancias que atraviesan ciertos maestros y los bajos salarios que reciben en muchos países, hacen de esta una carrera de pura vocación.

Precisamente, ese sentido vocacional es el que ha motivado a los maestros de una escuela rural de la municipalidad de Nossa Senhora do Carmo, en Porto Alegre (Brasil), a darlo todo porque sus estudiantes puedan asistir a la escuela.

Y cuando decimos todo, se trata de realmente ¡todo!

Incluso si esto tiene significa sacar dinero de sus propios bolsillos o ejercer de zapateros para remendar el calzado de los niños. Precisamente, esta es la segunda función que ejerce dentro de la escuela el profesor de ciencias Ricardo. 

El maestro ha hecho por meses el papel de “maestro zapatero”, pues con hilo, clavos y otros materiales artesanales ha remendado las sandalias y zapatos de sus estudiantes. Este hombre sabe lo difícil que le resulta a las familias adquirir calzado nuevo para los pequeños, pero hubo un punto en que sus remiendos no fueron suficiente.

Ante tal circunstancia, el generoso hombre decidió iniciar con la campaña  “Adopte un pie”. 

“Decidimos crear la campaña en Facebook, publicar las tallas de los niños y pedirles a las personas que donen un par de zapatillas y una carta. Obtuvimos donaciones fácilmente para tres clases, 72 pares.”, explicó a profesora Caroline de Souza Coelho.

Junto a un grupo de colegas, Ricardo colgó la petición en las redes sociales y explicó que sus pequeños pertenecían a una comunidad humilde en el vecindario de Restinga, en la zona sur de la capital del estado, y que sus padres no tenían cómo comprarles los zapatos.

Pero para sorpresas de todos, la respuesta de las comunidades en línea fue realmente generosa y al ver los donativos recibidos y el interés que tenían otras personas por colaborar decidieron continuar con la campaña. 

Después de la extensión sucedió algo realmente increíble, los maestros lograron reunir calzado para 600 niños de la institución con edades comprendidas entre los 5 y 16 años.

“¡Fue un movimiento hermoso! Hicimos puntos de recolección en la casa de los maestros para que las personas pudieran entregar donaciones y cartas. Y al final, tuvimos una hermosa fiesta para entregar las donaciones”, dijo Caroline.

Después de haber visto la generosidad e interés que tienen las personas por aportar a la educación y a los niños que se forman para ser el futuro del país, los docentes se han planteado una nueva campaña.

En esta ocasión, han decidido recaudar fondos a través de las redes sociales para regalarles un día de diversión y aprendizaje a los pequeños en el próximo día del niño. El plan es contratar a un mago y obsequiar algodón de azúcar a todos los pequeños, con los aportes de todos aquellos que se unan a la campaña. 

Una vez más los maestros demuestran estar comprometidos con la educación y la verdad se merecen el mayor de los reconocimientos. No te vayas sin compartir este gesto que nos invita a dejar la indiferencia a un lado y ayudar.

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