Los empleados de un restaurante de comida rápida se ríen cuando reclama y regresa su hamburgesa

Para nadie es un secreto que ser vegano es un estilo de vida al que cada vez se suman más personas convencidas de que es la mejor dieta para su salud y para velar por los derechos de los animales.

Es un estilo de vida que exige el cumplimiento de requisitos puntuales, especialmente en los alimentos procesados, respetando estos condicionantes, el mercado ha expandido la gama de productos que encajen dentro del estilo vegano.

Vanesa Franco es una madre vegana que quedó horrorizada por el maltrato que recibió del personal de una reconocida cadena de comida rápida después de que ella comiera tres bocados de una hamburguesa sin carne.

La joven de Pollards Hill, en el sur de Londres, mordió una hamburguesa de pollo de KFC y decidió regresar al establecimiento para confirmar con el personal si era vegana o no.

Esta madre vegana ordenó lo que ella pensaba que era la nueva hamburguesa vegana de la cadena de comida rápida, pero después de darle tres mordiscos se dio cuenta de que algo no estaba bien.

«Me di cuenta de que la textura sabía diferente», dijo Vanessa.

Y cuando se quejó con el personal de la tienda, afirma que comenzaron a reírse de su terrible experiencia antes de reemplazar su hamburguesa por una a la que le faltaba cocción.

«Regresé a KFC y les pedí que confirmaran que era una hamburguesa vegana. Fue entonces cuando la chica que me sirvió me dijo que era una hamburguesa de filete de pollo. Luego llamó a su compañero que me indicó que entrara», dijo Vanessa.

Vanessa estaba con su bebé dormido en el asiento trasero, ella solo quería solucionar las cosas desde su vehículo, pero el personal insistió en que entrara al local.

«También dijo que, si la mordí, ¿por qué no me di cuenta de que era una hamburguesa de pollo? Le expliqué que he sido vegetariano toda mi vida», dijo Vanessa.

«Después de despertar a su bebé, entró y después salió el gerente», dijo Vanessa.

Fue entonces cuando le dio una hamburguesa vegana, pero no se disculpó, se rió y dijo que debería haber sabido que era pollo.

«Todo el personal se quedó allí mirándome. Me sentí humillada y traumatizada. Me quedé sin palabras y no puedo expresar lo desagradable que fue su servicio al cliente», dijo Vanessa.

KFC luego se disculpó por su terrible experiencia en su sucursal en Colliers Wood.

«Nos tomamos muy en serio el lanzamiento de nuestra hamburguesa vegana, implementando nuevos procesos para asegurarnos de que se sirva correctamente, incluyendo el uso de pinzas de colores y unidades de almacenamiento separadas», dijo el portavoz de KFC.

El portavoz aseguró que están haciendo un seguimiento con el equipo para recordarles la importancia de hacer las cosas bien.

Es importante compartir este caso para crear conciencia sobre el respeto y la responsabilidad que cada uno debe asumir para evitar que estas situaciones tan lamentables se repitan.

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