Le dan 20 mil dólares al humilde joven que se preparó sin luz ni Internet para estudiar medicina

Cuando se desea algo con todo el corazón y se está dispuesto a poner todo el empeño, no hay ninguna meta o dificultad que no pueda superarse. Tal como ha demostrado un humilde joven que ha enorgullecido a toda su comunidad tras ser admitido en la escuela de medicina.

Matheus de Araújo Moreira Silva es un joven de 25 años que vive en Feira de Santana, a 100 kilómetros de Salvador, en Brasil. Su más grande sueño era estudiar medicina y hizo hasta lo imposible para lograrlo, jamás se sintió desesperanzado a pesar de que las condiciones de su hogar no eran las más favorables para un joven estudiante.

La familia de Matheus es sumamente humilde. Su madre es empleada doméstica y su papá albañil, además, pertenecen a la comunidad quilombola, formada por afrodescendientes que fueron forzados a realizar trabajos sin remuneración.

Sus padres no saben leer y tampoco escribir

Matheus se propuso ser médico para poder ayudar a toda su comunidad, en especial a uno de sus 4 hermanos que padece secuelas de una meningitis que contrajo, requiriendo ayuda médica desde entonces.

Con su propósito más que claro, este joven decidió encontrar un lugar en el que pudiera dedicarse plenamente a sus estudios para realizar el examen de admisión a la universidad. En su casa había mucho ruido y eso le dificultaba concentrarse.

Luchó para poder ayudar a su familia y comunidad

Fue uno de sus amigos quien le prestó una casa en la que no se encontraría con ningún ruido, pero tampoco contaría con Internet, electricidad y buena ventilación. Aunque sabía que no sería fácil, aprovechó esa casa, convirtiéndola en su centro de estudios.

Su preparación fue exhaustiva. Estudiaba durante 6 horas al día, aprovechando la luz solar para poder ver, todos los días de la semana, de forma autodidacta, con libros y con el deficiente acceso a Internet que tenía gracias a un plan de navegación básico que pagó con el poco dinero que conseguía dando asesoría escolar.

«Estudié de 1:00 pm a 5:00 pm. Me quedé hasta esa hora por falta de energía, pero cuando estaba demasiado emocionado, encendía la linterna de mi teléfono y estudiaba hasta las 7:00 pm», relata el joven.

Desde el 2018, Matheus mantuvo su exigente programa de estudios. Muchas veces pensó en rendirse por todas las dificultades económicas y técnicas que debía sortear; pero no lo hizo y ahora ha sido admitido en la carrera de medicina en una universidad de su país, convirtiéndose en el primer miembro de su comunidad en ingresar a la formación superior.

Fue admitido en la universidad con una nota casi perfecta

Una vez admitido, los retos para este joven brasileño no habían terminado, debía conseguir fondos para costear su carrera y para ello abrió una campaña de recaudación que ha sido ampliamente aceptada por los miles de internautas conmovidos por su historia.

Matheus ya ha logrado recaudar más de 20 mil dólares que le ayudarán en su formación académica. Pese a todo, la suerte ha estado de su lado y por eso pide a todos los jóvenes que pasan por malos momentos que no dejen de creer en sus sueños.

Ninguna dificultad es tan grande como la capacidad de los seres humanos de convertirla en aprendizaje, de ser resilientes y avanzar sin perder la confianza de que todo se puede superar. 

«Tienes que creer en tus sueños, porque si no lo haces nadie más creerá en ellos. Enfócate, cree y ten fe”, señala Matheus.

Este chico ha demostrado que la disciplina y el esfuerzo siempre son compensados. No existe ninguna meta que no pueda alcanzarse cuando realmente se desea. ¡Lucha, hasta hacer realidad cada uno de tus sueños!