Termina en silla de ruedas a los 20 años por hacerse un piercing en la nariz

Layane Dias es una joven de 20 años de Brasil que se enfrenta a duras adversidades después de hacerse un piercing en la nariz en junio del año pasado. Nunca pensó como ese accesorio podría cambiarle la vida por completo después de contraer una infección en la sangre.

“No conseguía sentir nada de los pechos hacia abajo”, relató la joven en su perfil de Instagram.

Después de haberse hecho la perforación en la nariz, sangró y cuando habían transcurrido pocos días presentó dolor y enrojecimiento en la zona, además tenía inflamación.

También padeció fiebre e intensos dolores en su espalda, pensó que se trataban de síntomas normales, aplicó cremas en la zona y tomó analgésicos en casa.

Fue al médico, le hicieron rayos x en la espalda y no recibió el diagnóstico de ninguna enfermedad.

Pero conforme pasaban los días seguía teniendo dolor así que fue al hospital, estaba aterrorizada al no poder mover sus piernas.

La atendieron en urgencias y los médicos comprobaron que tenía una infección en la sangre e insensibilidad en las piernas.

Le ordenaron realizarse una resonancia magnética en la que pudieron comprobar que tenía cúmulos de pus en sus vértebras generando presión en su médula espinal causando insensibilidad de su pecho hacia abajo.

Tenía en total 500 mililitros de pus, tuvieron que someterla a un procedimiento quirúrgico de emergencia para retirarlo.

Oswaldo Ribeiro Marquez, uno de los médicos que la atendió determinó que tenía una bacteria llamada Staphylococcus aureus que transmite enfermedades a través del torrente sanguíneo.

“El médico me preguntó si había tenido alguna herida en la nariz o algo similar, porque tal como me explicó, esa bacteria suele generarse en las fosas nasales. Fue entonces cuando le conté que me había hecho un piercing en la nariz el mes anterior”, relató Layane.

Cuando el doctor le confirmó que el piercing había sido la puerta de entrada de la bacteria a su cuerpo ella se quedó perpleja, no podía creerlo. El doctor Ribeiro aseguró que durante sus 15 años de trayectoria no había visto un caso similar.

Ella no contempló que un simple piercing en su nariz podría tener consecuencias tan peligrosas, meses después de recibir el diagnóstico no pierde la esperanza de recuperar la sensibilidad y volver a caminar. Mientras tanto, se desplaza en una silla de ruedas.

Recientemente, Layane quiso difundir su caso en las redes sociales para crear conciencia sobre los riesgos de este tipo de perforaciones. Compártelo.

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