La emotiva historia de Tasha – Sacrificó su vida para salvar al bebé que llevaba en su vientre

Una joven madre que estaba a punto de dar a luz se vio obligada a tomar una dura y sobre todo drástica decisión: tuvo que elegir entre salvar a su hijo o practicarse un tratamiento en contra del cáncer de huesos que amenazaba su vida.

A Tasha Trafford, de 33, le faltaban tan solo dieciséis semanas para tener al bebé, así que se rehusó a practicarse el aborto y eligió no hacerse la quimioterapia que necesitaba para salvarse.

Tasha padecía de una rara enfermedad llamada Sarcoma de Ewing, se trata de un tumor maligno en el que las células neoplásticas se ubican en el hueso o en los tejidos blandos. Las partes del cuerpo más afectadas son las costillas, el húmero, el fémur o la pelvis.

Ella era enfermera, lo cual significaba que sabía perfectamente cuáles eran sus posibilidades de combatir esa dura condición. Pero estaba determinada a luchar hasta el final. Es una mujer admirable.

Hacer cualquier cosa que ponga en riesgo al bebé que llevo en el vientre es algo impensable para mí“, dijo en ese momento. Milagrosamente la familia vio al bebé venir al mundo antes de las navidades, el 12 de diciembre de 2015. La madre de la criatura, a quien llamó Cooper, pudo disfrutar junto a su hijo durante once hermosos meses antes de fallecer trágicamente el pasado 12 de noviembre de 2016. Ella quería desesperadamente estar junto a él para su primer cumpleaños.

Dai Gallivam, el padre de Tasha, estaba agradecido ya que su hija tuvo varios meses para compartir con su hijo. Su estado era sumamente riesgoso y la cantidad de meses que se mantuvo con vida era incierta cuando decidió no hacerse la quimioterapia. “Lo tuvo durante once meses. Ella sabía lo que estaba pasando pero no conversamos constante o profundamente sobre eso. Era una enfermedad que llevaba tiempo padeciendo y para ella ya era suficientemente difícil”, dijo su papá.

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El día que Tasha se fue de este mundo, su padre debía estar haciendo un viaje para escalar el Monte Klimanjaro en beneficio del Tenovus Cancer Care. Pero un mes antes de que eso ocurriera se dio cuenta del estado en el que se encontraba su hija, así que llamó al hermano de Tasha, David, para que ocupase su lugar en el viaje benéfico.

Yo sabía que no podía irme. Sabía en el fondo de mi corazón que si llegaba a viajar, ella ya no estaría aquí para mi regreso“, dijo el Sr. Gallivan.

David estaba en el aeropuerto cuando su papá lo llamó para avisarle que su hermana falleció. Por fortuna pudo verla el día antes de irse, decidió continuar con el viaje para hacerle honor a su memoria. Este año le toca al Sr. Gallivan emprender el mismo viaje que hizo su hijo, con el mismo objetivo. “Será un gran evento y David quiere que lo haga porque desea que yo experimente lo mismo que él en ese momento tan especial”

Realmente la decisión que tomó Tasha de salvar a su bebé, no solo es un acto de valentía sino una muestra de lo que es el verdadero amor maternal. Por fortuna tanto su padre como su hermano estuvieron allí para apoyarla y el bebé queda en manos de personas muy nobles. Seguro saldrán adelante con mucha fortaleza.

Comparte la historia con tus amigos y sobre todo con la familia, es muy significativa.

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