A los 18 años necesita ayuda para poder alimentarse y cuenta los detalles de su situación

El síndrome de Gilles de la Tourette es un trastorno del sistema nervioso del cual, desafortunadamente, se desconoce su causa. El mismo se manifiesta primeramente durante la infancia o la adolescencia previa a los 18 años de edad y se caracteriza por muchos tics motores y fónicos involuntarios y repetitivos de la cara, brazos, cuello y tronco.

Valentina Quintana es una joven chilena natural de la ciudad de Temuco quien padece el Síndrome de Tourette. Pero, esta mujer tuvo la valentía suficiente para publicar su experiencia a través de un contundente testimonio en sus cuentas de las redes sociales, todo ello con el fin de encarar el problema y generar conciencia en la gente con respecto a este trastorno.

“Es complicado y muy difícil en algunos momentos, como cuando me toca comer, porque termino desparramando todo y por eso me tienen que dar de comer”, dijo Valentina como parte de su relato.

Valentina Quintana

En tan solo 72 horas la publicación, que dura un poco más de tres minutos atrajo a más de 2 millones de almas que, a su vez reprodujeron y entendieron de los propios labios de Valentina la dura realidad que vive un paciente con esta condición.

“El Síndrome de Tourette es una enfermedad en la que entran espasmos, movimientos y gritos involuntarios. Esta puede durar años o también toda la vida. El tratamiento puede ayudar, pero no tiene cura. Nadie sabía lo que tenía, pero con el tiempo mis padres se empezaron a darse cuenta de que estaba haciendo demasiados movimientos involuntarios”, dijo Quintana.

Según la joven, comer es uno de los momentos más difíciles, pues termina derramando todo. No es capaz de hacerlo sola, por lo que requiere de ayuda.

Sin embargo, hay otras actividades que logra hacer muy bien pese a su dificultad, lo que sí es cierto es que no cesa en su empeño de luchar cada día para hacer una vida normal.

Valentina tiene la esperanza de que su publicación contribuya a acabar de una vez por todas con los señalamientos que miles de pacientes con esta enfermedad sufren a diario, producto de la ignorancia, la crueldad y la inhumanidad de algunos.

“Mucha gente piensa que es mentira que yo tengo Tourette, que finjo hacer los movimientos, pero, ¿cómo voy a fingirlos? Yo simplemente tengo esta enfermedad y tengo que vivir con esos comentarios negativos día a día”, expresó.

A causa de los tics, los niños con el síndrome de Gilles de la Tourette pueden parecer molestos o groseros, ya que una pequeña cantidad de estos pacientes también sienten el impulso fónico de decir malas palabras o frases inapropiadas.

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Antes grabe 2 y se borraron, estaban muy divertidos 😂😂

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Como vemos, los niños con esta y otras discapacidades están ante un riesgo significativamente más alto de ser blanco de señalamientos. Por eso es necesario entender los efectos del acoso, el derecho legal del niño a no ser tratado de esa manera y dónde encontrar recursos adicionales para ayudarlo y protegerlo.

Los amigos y los compañeros de clase que entienden que los tics no son a propósito y que los niños con este síndrome son como los demás, son fundamentales para ayudarlos a sentirse aceptados y detener el hostigamiento.

Comparte esta historia con tus amistades y no olvides que señalar a otra persona por una discapacidad es un tipo de discriminación, y el hostigamiento es un tipo de acoso y un delito. Necesitamos un mundo más respetuoso y es compromiso de todos tenerlo.

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