Es diagnosticada con cáncer de pulmón pero se niega a rendirse para cuidar a su hija de 3 años

No es secreto para nadie lo impredecible que puede ser la vida, la fortuna o la desgracia puede atacarnos en cualquier momento independientemente si hicimos algo o no para merecerlo, y lamentablemente esta es la historia de Kate cuya enfermedad fue tan repentina como sorprendente.

Kate Malvene, una mujer de 39 años que se gana la vida como emprendedora de negocios en la región de Costa Dorada en Australia empezó a sufrir dolores en todo su cuerpo, principalmente en su cuello y espina dorsal, pero ella asumió que eran dolores musculares por sus regulares visitas al gimnasio, y sin embargo, estos se incrementaron con el tiempo.

Esta es Kate, una madre que lleva un estilo de vida muy saludable

Comenzó a escupir sangre, lo que la llevó a visitar un hospital donde solo se le diagnosticó bronquitis. Con el tiempo su condición comenzó a empeorar rápidamente, por lo que que se le tomaron radiografías para revisar sus pulmones, ahí fue cuando se descubrió que estaba pasando.

Había una masa en sus pulmones y se temía que fuera cáncer. La posible enfermedad derrumbó el mundo de Kate, pero ella se negó a mostrarlo en su rostro, debía hacerlo por su pequeña hija Annabelle de apenas 3 años, debía ser fuerte por ella.

Sin embargo, fue diagnosticada con cáncer de pulmón

Después de revisar las radiografías y los otros posibles síntomas se confirmó que era cáncer de pulmón, una espantosa sorpresa para Kate que nunca había fumado en su vida, y para no estar sola en estos momentos fue a la consulta con sus padres que viajaron desde el Reino Unido para apoyarla.

Pero la pesadilla no terminó con el diagnóstico de cáncer, pues al revisar el crecimiento de la enfermedad se notó que estaba demasiado avanzada, y en el estado actual ella no sobreviviría más de dos años, eso siendo optimistas.

Kate necesitaba luchar contra la enfermedad, pues su hija de 3 años necesita de ella

A la joven madre se le aplicó un tratamiento específico donde debería tomar un medicamento vía oral todos los días, pero esto solo alargaría su vida un poco más de dos años, pues enfermedad seguía siendo terminal.

Esto no era ni de cerca suficiente para Kate, ella se negaba a perder esta batalla tan fácilmente y dejar a su pequeña hija sin madre, sin poder verla nunca más. Así fue como después de hacer unas llamadas y unas investigaciones, descubrió un tratamiento experimental en la clínica Hope4Cancer en Cancún, México, y aunque el precio era elevado lo valía.

Así que decidió probar un tratamiento experimental

Cada tratamiento valía más de 60.000$ pero era su última oportunidad, así que decidió gastar todos sus ahorros y viajar a México aún cuando el futuro era incierto, pues esa opción le decía que por ahora no todo estaba perdido.

En solo 12 semanas la terapia experimental de Kate ha tenido excelentes avances, el tumor en su pulmón se ha reducido un 75% y ella se niega a perder la pelea, lo hará por su hija que tanto adora y porque el futuro aún tiene muchas cosas para ella.

Hasta ahora los resultados han sido muy favorecedores y esperamos que tenga una pronta recuperación

@its_not_kates_time

Kate Malvene tiene una cuenta de Instagram donde habla sobre todo lo que está viviendo, y aunque se negó a aceptar donaciones, se muestra feliz por todo el apoyo que ha recibido de cada rincón del mundo y seguirá dando lo mejor de sí.

A pesar de que el pronóstico era devastador, ella no se rindió demostrando que jamás debemos perder la esperanza. Comparte esta historia.