Jennifer Pamplona, la modelo que vive para tener un “mejor trasero” que el de Kim Kardashian

Hay un dicho popular que dice: “nada en exceso es bueno”. Esto es algo que tiene a la modelo brasileña Jennifer Pamplona sin cuidado porque para esta voluptuosa chica “más es poder”.

Pero Jennifer no solo quiere ser una de las mujeres más llamativas del mundo, ella tiene una meta muy clara: destronar a la reina de los traseros enormes, Kim Kardashian.

Para Jennifer, ex modelo de Versace y nativa de São Paulo, Brasil, el tamaño de su trasero es algo que la ha acomplejado desde que era muy joven. La modelo cuenta que, en la adolescencia, solía soñar con tener las curvas pronunciadas que caracterizan a la mujer brasileña. Sin embargo, Jennifer nació plana y cuando cumplió los 17 años decidió que ya no podía esperar más.

“Desde entonces, comencé a volverme loca por tener un trasero cada vez más y más grande. Ya perdí la cuenta de la cantidad de inyecciones que me he aplicado para hacerlo crecer, pero estoy segura de que son muchas más de 10″, cuenta la modelo.

Jennifer también se realizó la primera cirugía para colocarse implantes de senos a los 17 años y continuó con muchas más intervenciones después de conocer a su difunto novio, Celso Santebanes, otro fanático de la cirugía plástica, conocido mundialmente como el “Ken de Brasil”.

Lamentablemente, hace 3 años que Celso perdió la batalla contra la leucemia.

Según cuenta la modelo, le resultaba absolutamente insoportable escuchar las críticas de las personas que se burlaban de su cuerpo sin curvas. Recuerda sobre todo los comentarios despectivos de su ex novio, un futbolista profesional, que le decía “no tienes el trasero grande y eres demasiado flaca”.

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Las cirugías le han brindado a Jennifer una mejora notable en su autoestima y a estas les atribuye la modelo haber podido superar fuertes depresiones. Actualmente, la chica ha invertido aproximadamente 470.000 dólares en sus alteraciones corporales y asegura que se siente mejor que nunca.

“He gastado muchísimo dinero para convertirme en Jennifer Pamplona, pero yo no lo veo como un gasto, sino como una inversión. Seré más famosa que Kim Kardashian”.

En caso de que te estés preguntando cuáles han sidos las intervenciones a las que se ha sometido Jennifer: 900 cc de grasa en cada nalga, 4 costillas removidas, 2 agrandamientos de senos, 1 liposucción, relleno de mejillas y de labios, carillas de porcelanas para “perfeccionar” la dentadura e inyección de grasa en los muslos.

Jennifer no teme dejar la vida en el quirófano: “Los doctores me preguntaron si tenía miedo a morir por las cirugías, pero, en mi opinión, si eso pasa, entonces moriré feliz y hermosa”.

Familiares y amigos de la modelo le han suplicado que se detenga, pero Jennifer no está dispuesta a renunciar a la cirugía plástica. Incluso su madre ha pasado meses sin hablarle y lloró desconsolada cuando vio los moretones de las inyecciones.

“No entiende (su madre) por qué soy famosa. La gente piensa que soy estúpida, pero así he conseguido muchos éxitos. Yo vengo de un barrio muy pobre de Brasil y me las he ingeniado para lograr entrar a una de las escuelas de actuación más prestigiosas de Nueva York, me he hecho famosa y fundé mi propia compañía”, afirma Jennifer.

¿La reconoces? ¿Se reconocerá ella misma?

“Soy una buena persona, ayudo mucho a mi familia y colaboro en obras de caridad. No bebo ni consumo drogas y trato de ser una mejor persona cada día”.

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Hoy en día, Jennifer es parte de la agencia de modelaje Plastics of Hollywood y participa en un reality show en el que adictos a la cirugía y muñecos humanos intentan conseguir la fama, pero lejos del bisturí.

Es impresionante hasta dónde puede llegar una persona para agradar a los demás. ¿Tú que opinas? ¡Comenta y comparte con tus amigos!

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