Es señalada por sus vecinos por usar el frente de su casa para ayudar a los más pobres

La abogada brasileña Marcia Regina Pini es un ser de gran corazón que no puede estar indiferente ante el calor avasallante de Porto Velho, capital de Rondônia y la necesidad de muchas personas en condición de calle.

Para esta mujer, el verano intenso y la falta de acceso a una fuente de agua limpia fueron dos detonantes que la llevaron a convertir el frente de su casa en un espacio de servicio.

La vivienda de Marcia ubicada en Rua Brasilia, en el barrio de São Cristóvão, es ahora una fuente pública en la que siempre hay disponible un poco de agua pura para calmar la sed de las personas sin hogar.

Por lo general, quien vive en la calle no tiene acceso al vital líquido y esto ha hecho que muchos de ellos presenten graves problemas renales.

Frente a esta realidad la mujer decidió actuar del modo más sencillo pero eficaz.

Marcia decidió “hacer el bien sin mira a quien”, como ella misma lo explicó, y compró un grifo, un sistema de refrigeración para que ella y un albañil concretaran su misión.

“Estaba pensando en una forma en que ellos (las personas sin hogar) no tuvieran que tocar el timbre. Y no sólo para servir a esta población, sino a cualquiera que pase. Después de todo, el agua es la fuente de la vida. La sed es una tortura”, dijo.

Aunque su idea era bastante solidaria, en un principio algunos familiares no estuvieron de acuerdo con la abogada. Para ellos la cuestión podría resultar peligrosa, incluso un grupo de vecinos intentó oponerse a su proyecto pero a fin de cuentas Marcia estaba en su derecho de hacer lo que quisiese con el frente de su vivienda.

“A veces las personas tienen miedo, están preocupadas, pero la población de la calle no es violenta. Hoy, vemos personas que pasan, llenando la botella y estoy feliz de poder contribuir«, reveló la generosa mujer.

Esta fuente pública ya tiene más de 8 meses funcionando y ha atraído la atención no sólo de personas sin hogar, sino de aquellos transeúntes desolados por el intenso calor de la zona.

“Por lo general, nadie quiere mostrar lo que hay dentro de la casa. Cuanto más dinero menos demostración. Pero ella tiene un enfriador de agua allí congelado todo el día. A mí ya me ha ayudado, calmó mi sed”, dijo Márcio Kluska, un asistente de servicios generales.

Además de su buena intención, Marcia también decidió que la fuente debía tener el nivel de una pieza de arte así que con algunos azulejos logró que el albañil pudiese concretar su idea y crear un hermoso tulipán. Ahora, la abogada espera crear una especie de cantina con la que pueda proveer con algo de alimento a los más necesitados.

No cabe duda de que todos podemos hacer algo para ayudar a los demás, comparte en tus redes esta hermosa iniciativa y enséñale al mundo cómo sólo la voluntad basta para hacer la diferencia.

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