Es el único médico que ha decidido instalar mesas con alimentos frente a su consultorio

En algunos países los sistemas de salud no son tan eficientes y la visita a los médicos puede convertirse en una verdadera penuria.

No sólo por los resultados que puedan darnos durante el chequeo, sino por las horas que se deben esperar para ser atendido. El asunto puede sonarle común a más de uno.

Pero un responsable y comprometido ginecólogo quiso aligerar las molestias de sus pacientes de la forma más amable, ofreciéndoles un poco de comida antes de sus consultas.

Su nombre es Genilson Gomes Carneiro Filho, un médico graduado en el 2005 de la Universidad Estatal de Río de Janeiro y que fue aprobado en una competencia pública en el municipio de São Fidélis, en Río de Janeiro, su ciudad natal. Pero Genilson no se distingue sólo por su profesionalismo, sino por su trato humanizado.

Según él mismo explicó, sus pacientes llegan desde muy temprano al consultorio y hay ocasiones en que no se desocupa sino al final de la tarde.

La larga jornada hace que muchas pacientes entren a la consulta casi desmayadas por el hambre o al menos esta parecía ser una queja constante.

Por esa razón, para terminar con esta molestia, el profesional decidió hacer algo por sus pacientes y pasado 18 de octubre sorprendió a todos con un nuevo servicio: algo de desayuno y merienda para las visitantes de ambos turnos.

Si el asunto te parece conmovedor, déjanos comentarte que además los alimentos son pagados por el doctor.

“En cada caso busco estudiar y aportar la mejor y más actualizada solución. También tengo un buen equipo; y especialmente amor.

Sirvo a todos con amor. Así que entonces tuve la idea de que en cada consulta ahora tengo este refrigerio. Todo fue financiado por mí», comentó el Dr. Genilson.

El asunto fue bastante emotivo pues de forma especial el ginecólogo participó en una jornada de atención gratuita que se realizó cada sábado, en pro de concientizar sobre el cáncer de mama.

Así que el día que decidió sorprender a sus pacientes con los alimentos, lo esperaba una larga fila de casi 50 mujeres listas para sus chequeos.

«Esto fue bien aceptado porque es un día en que muchos no trabajan y pueden ir al médico», comentó Carneiro respecto a la jornada.

Aunque el ginecólogo vive en Río de Janeiro, cada sábado está cooperando con la jornada de atención gratuita en Sao Fidelis.

Pero vemos que no solamente presta sus conocimientos como profesional sino la más dulce atención y el gesto de los alimentos así lo han demostrados. Genilson representa lo que significa realmente amar su profesión.

Por favor comparte esta historia y dales a otros colegas una gran lección de humanidad. Siempre que sirvamos hagámoslo con mucho a amor.

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