Es el mejor jugador de rugby después de escuchar que no podría jugar porque le falta un brazo

Vivimos en un mundo donde muchas veces parece imposible hacer nuestros sueños realidad, especialmente si no contamos con el apoyo de las personas que nos rodean.

Shay Dunster es un pequeño que nació sin un brazo. Desde sus primeros días de vida, sus padres comprendieron que debían ayudarlo a confiar en sí mismo sin importar lo que los demás le dijeran. Con el paso de los años, Shay descubrió su pasión por el rugby.

Estuvo a punto de renunciar porque sentía que nunca lo lograría. Ahora da lo mejor de sí en cada sesión de entrenamiento”.

Nada lo ilusionaba más que convertirse en un exitoso jugador en este deporte. Esto no fue tarea sencilla. Shay dudó de sí mismo en muchas ocasiones y todo se volvía más complicado cuando los otros niños de su equipo le decían que jamás lo lograría.

“Le dijeron que su equipo estaba perdiendo por su culpa. Porque él jugaba mal al tener un solo brazo”.

Por suerte, Shay siempre contó con personas que lo ayudaron a no rendirse jamás. Donna, su madre, lo invitó a continuar con disciplina a lo largo de cada una de las sesiones de entrenamiento. Siempre habrían días difíciles, pero lo más importante era mantener una buena actitud y perseverar.

Shay juega en el equipo Trefil para menores de 10 años.

Sam Stradlin, el entrenador del equipo se aseguró de preparar al máximo al pequeño Shay. Nunca dudó de que lograría mejorar con el tiempo y ahora el se ha convertido en el jugador más asombroso de los últimos partidos.

Cuando llegó un partido decisivo el padre de Michael le prometió que por cada anotación le daría 2 dólares. Sam escuchó esa promesa y le advirtió a su familia que debían ir a pedir un préstamo: Shay estaba listo para dar lo mejor de sí en el juego.

“Todos le dijeron que no podría rugby porque le falta un brazo. Ahora ha demostrado a todos que es una estrella”.

El día del partido, Shay dejó a todos boquiabiertos. Logró hacer nada menos que 11 anotaciones y se ganó una medalla por ser el jugador más destacado a lo largo de todo el torneo. El pequeño no cabía en sí de alegría y ahora se encuentra muy feliz de no haberse rendido en los momentos más difíciles.

El famoso jugador Shane Williams contactó a Shay para felicitarlo.

Su perseverancia y la seguridad en sí mismo lo ayudaron a comprender que podría lograr cualquier cosa. Puede que le falte un brazo, pero nadie va a detener a este talentoso chico.

Comparte esta inspiradora historia para demostrar a miles de jóvenes que sólo se necesita trabajo y constancia para lograr cualquier meta.

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