“Llevé en el vientre a mi hijo muerto para que su hermano gemelo pudiera sobrevivir”

Resulta muy emocionante pensar en la alegría que debe sentir una mujer que logra quedar en estado después de haberlo intentado durante años. Tanto amor para dar, tantos mimos y hermosos planes que finalmente pueden ser llevados a cabo… Si todo sale bien en el embarazo.

Emma Dutton y su novio, Mark Prince, no corrieron con esa suerte. El día en que el médico le confirmó a esta pareja que estaban esperando gemelos, apenas pudieron contener la emoción. No podían creer que la vida les sonriera de esa manera después de tanta frustración e intentos fallidos de tener un bebé. Sin embargo, pronto su felicidad se vio empañada por una terrible noticia: uno de los bebés había fallecido en el vientre.

Emma se enteró de que esperaba gemelos a las 7 semanas de gestación y a las 11 semanas el ecosonograma confirmó que serían 2 niños.

Apenas Emma y Mark supieron que tendrían dos varones idénticos, comenzaron a pensar en cómo llamarían a sus pequeños. Querían encontrar 2 nombres que les gustaran y se decidieron por Elijah y Oliver.

Pero 18 semanas después, cuando acudieron al consultorio del doctor para que Emma se realizara un nuevo ecosonograma, la pareja fue llevada a una pequeña habitación, con una caja de pañuelos a la vista.

Emma y Mark supieron de inmediato que algo malo estaba pasando.

Fue entonces cuando les anunciaron que Emma estaba mostrando síntomas de una enfermedad llamada síndrome de transfusión gemelo a gemelo (TTTS por sus siglas en inglés), una condición que afecta a gemelos idénticos que comparten la placenta y que puede ser potencialmente fatal para ambos fetos.

El TTTS consiste en que un gemelo (el receptor) recibe mayor fluido de sangre desde la placenta que el otro (el donante).

Después de acudir a un especialista, a Emma le confirmaron que sufría TTTS en etapa 1, lo que quiere decir que era muy pronto para someterla a una ablación láser. Este es un complicado procedimiento en el que que los cirujanos entran al útero con una cámara y un láser y sellan algunos de los vasos sanguíneos que conectan a los dos bebés.

El fin de esta cirugía es lograr una mejor distribución de la sangre desde la placenta.

“Era muy extraño porque en todos los ecosonogramas Elijah era el que siempre estaba moviéndose, mientras que Oliver era muy tranquilo”, explica Emma. “Pero, de pronto, parecía que Oliver se estaba moviendo más que Elijah, quien ahora permanecía quieto”.

El TTTS evolucionó tan rápido que tan solo una semana después del diagnóstico Emma ya estaba en etapa 3. Un nuevo ecosonograma confirmó que los bebés estaban bien, así que era el momento indicado para someter a la futura mamá a la cirugía. No obstante, cuando volvieron a la consulta días después, otro eco reveló que el corazón de Elijah había dejado de latir.

Emma estaba embarazada de 20 semanas y 4 días.

La pérdida de uno de los bebés dejó a la pareja destrozada. Tenían que luchar por no ceder ante la tristeza, al mismo tiempo que temían perder al otro gemelo.

Además, también tenía que aprender a lidiar con la idea de que la única manera de lograr que el bebé que aún quedaba con vida pudiera llegar a término, sería cargando a su hermano muerto en el vientre durante las semanas que faltaban para concluir el embarazo.

“No pude disfrutar el resto de mi embarazo. Dejé de hablarle a mi tripa porque no quería seguir creando un vínculo con mi bebé en caso de que él también nos dejara”. 

Las siguientes semanas fueron una agonía para Emma, quien se sentía culpable cada vez que le compraba ropa o juguetes solo a Oliver.

Oliver nació por cesárea pasadas las 35 semanas y aunque llegó al mundo junto a su hermano sin vida, cuyo peso no pasada de los 88 gramos, este bebé estaba fuerte y saludable; pesaba 1,86 kg.

Emma y Mark tuvieron que decirle adiós a su pequeño Elijah antes de llevar a Oliver a casa a conocer al resto de la familia.

“Elijah se quedó conmigo hasta que nació. Fue terriblemente triste, pero estoy agradecida porque tuvieron la oportunidad de nacer juntos”.

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Hoy en día Oliver es un bebé muy sano y es adorado por sus padres, pero no se olvidan del pequeño Elijah, que siempre llevan en sus corazones. Por su parte, Mark y Emma se dedican ahora a buscar fondos para el TTTS Registry, una entidad que recolecta información sobre gemelos idénticos con el objetivo de salvar vidas en el futuro.

Ayuda a estos amorosos padres a regar la voz sobre el peligro de la enfermedad que acabó con la vida de uno de sus hijos ¡Comparte su noticia!

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