Devastada tras perder a sus 3 hijos suplica ayuda para salvar su vida

No hay nada más devastador para una madre que perder a un hijo. Sin embargo, una madre brasileña ha tenido que enfrentarse al dolor de perder a sus 3 hijos a causa de una misteriosa enfermedad genética y el día de hoy suplica ayuda para recibir un tratamiento que la mantenga con vida.

Sus 3 hijos padecieron una extraña enfermedad

El nombre de esta pobre madre es Sumara Araújo Santos. Tiene 39 años de edad y ha sido diagnosticada con la enfermedad de Porfiria. Tal padecimiento es un trastorno genético que ocasiona problemas en la manera en que el cuerpo produce hemo, una sustancia que se encuentra en la sangre y en la médula ósea y que, cuando presenta problemas, afecta severamente al sistema nervioso.

La triste historia de Sumara comenzó en el año 2015, cuando su pequeña hija de solo 10 años, llamada Sara, tuvo que ser hospitalizada debido a una infección en su tracto urinario, además de fuertes vómitos y dolor en su cuerpo. Permaneció más de un año en una UCI, pero su cuerpo no resistió.

Después de su pérdida, Sumara, quien trabaja como profesora, se aventuró a tener un segundo hijo a quien llamó Lucas y nació en el 2017. Posteriormente, nació su tercer hijo, Levi, en el año 2019.

No obstante, la felicidad de Sumara no duró mucho. En enero de 2020, los dos pequeños comenzaron a presentar los mismos síntomas que tuvo su hermana, a la que nunca conocieron. Levi y Lucas fueron hospitalizados.

Levi estuvo hospitalizado durante 4 meses antes de fallecer

Nuevamente, Sumara se enfrentó al mismo desgarrador final: el dócil cuerpo de sus pequeños fue incapaz de soportar la enfermedad, pese a los cuidados que tenían en el hospital. Lucas falleció tres meses después que su hermanito Levi. Ambos fueron diagnosticados con la enfermedad de Porfiria y amiloidosis.

Tras la muerte de sus dos bebés, los médicos informaron a Sumara y su esposo que se trataba de un mal genético hereditario, es decir, que alguno de los dos lo padecía también y la madre no tuvo la menor duda de que ella era la portadora cuando comenzó a enfermar.

«Una semana después de la muerte de Lucas, comencé a experimentar debilidad muscular, vómitos, diarrea con sangre y falta de apetito. Antes de eso, el genetista me había dicho que la enfermedad de los niños era genética y podría haber sido yo o su padre. Como yo comencé a mostrar síntomas, se hizo evidente que venía de mí”, dijo Sumara.

Hasta el momento, Sumara ha dado positivo a la enfermedad de Porfiria y está en espera de confirmar si también padece amiloidosis. La Porfiria no tiene cura, pero puede ser tratada en un hospital especializado.

Por eso, esta madre pide ayuda para poder acceder al costoso tratamiento de su enfermedad y así salvar su vida: necesita realizarse una prueba genética y sus medicinas son muy costosas. Sumara utiliza una silla de ruedas para desplazarse y también fue diagnosticada con colitis ulcerosa. Se puede donar a la causa dando clic aquí.

Comparte esta desgarradora historia para que Sumara pueda recibir la ayuda que tanto necesita.