Decide transformarse en un caballo y le exige al gobierno que le pague los gastos

Todos tenemos derecho a soñar con ser otra versión de nosotros mismos, una que sea más perfecta con nuestro interior o esencia, con lo que realmente somos. Sin embargo, un hombre francés ha llevado al extremo su libertad y su caso no deja de causar polémica en todo el mundo.

Era un simple profesor hasta que descubrió su verdadera personalidad

El nombre de esta singular persona es Karen, él mismo se autodenominó así después de que, a sus 50 años y con una hija, descubriera que prefería ser mujer en lugar de hombre; razón por la que terminó su matrimonio e inició su transformación de género.

No obstante, poco tiempo después, Karen descubrió que tampoco estaba conforme con ser mujer porque seguía sin sentirse en plenitud. Fue entonces que entendió que su verdadero deseo es ser un caballo.

Su caso no deja de llamar la atención

Karen sostiene que está en su derecho de convertirse en caballo y, aún más, exige que el gobierno de su país respete su decisión y le ayude a hacer su sueño realidad, pagando los tratamientos que sean necesarios para adoptar su verdadera personalidad.

Para acercarse a su sueño de convertirse en caballo, Karen se ha mudado a los Estados Unidos, junto a un entrenador de caballos que trabaja diariamente a su lado para lograr su transformación.

“A Karen la estoy transformando en un caballo luchador; cada vez más, su parte humana desaparecerá y el caballo emergerá”, señala el entrenador de Karen.

Karen utiliza largas pelucas sobre su cabeza para simular la espesa cabellera de un caballo, viste ropa de cuero para representar la piel de un equino e incluso utiliza todos los aditamentos que un caballo de carreras requiere, incluyendo un freno dentro de su boca.

Karen cubre sus ojos y oídos para pensar solo como un caballo y no como humano

Su entrenador la prepara tirando de ella, como lo haría con cualquier otro de sus equinos, y también utiliza un látigo para que Karen aprenda a seguir sus instrucciones, como avanzar, detenerse o sentarse.

El revuelo de la historia de Karen ha causado tanta sensación que incluso está preparándose un documental sobre su extraña transformación, bajo la dirección de Jérôme Clément-Wilz, quien afirma que el caso no tiene que ver con el fetichismo ni con sodomía.

“Para muchos puede parecer ridículo, pero lo que respeto de ella es que tiene el valor de hacer con su cuerpo y alma lo que decida, siempre exigiendo que se le respete como un ser viviente”, comentó el director del documental.

Ante todo, Karen ha decidido estar en contacto y formar parte de la naturaleza, una elección que debe respetarse.

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