Tras quedar ciego y desfigurado recupera la esperanza al encontrar de nuevo el amor

Dicen que el amor llega cuando menos se espera, cupido dispara sus flechas en el momento en el que aparece esa persona ideal para tener una relación amorosa.

Daniel Rotariu creyó que había encontrado el amor en su ex pareja, eso fue hasta que su relación acabó en malos términos y sucedió algo que le cambiaría la vida a este hombre para siempre.

Aunque se suponía que se amaban, su ex novia fue responsable de que perdiera completamente la piel de su cara y por si no fuera suficiente tragedia, y perdiera la visión.

Al menos la justicia actuó a favor de Ratariu condenando a su ex novia, Katie Leong. Sin embargo, la vida de este hombre había sido destruida, sin su visión él no se imaginaba cómo podría continuar, ni cómo conseguir pareja o formar una familia.

Hace dos años estaba en el hospital y pasé mi cumpleaños con los médicos y enfermeras”, dijo Daniel. “En ese momento, por mi aspecto y mi ceguera, nunca pensé que alguien podría amarme y que tendría una familia”.

 

Pero las cosas no terminaron como Daniel esperaba, su vida dio un giro impresionante, el hombre de 33 años encontró de nuevo el amor en los brazos de una de sus cuidadoras.

Daniel encontró la felicidad junto a una de sus cuidadoras, Anna Kotanka. Cuando este hombre la conoció no tenía muchas esperanzas de que su vida continuaría; sin embargo, con ella encontró de nuevo el amor y la ilusión de formar una familia.

Al estar con Anna, Daniel se convirtió en el padrastro de su hijo de 6 años, Jack; pero esto no es todo, hace un par de meses está feliz pareja tuvo a su segundo hijo, un hermoso niño llamado David. Ahora, ambos tienen una familia feliz con sus dos hijos y están muy entusiasmados planeando su boda.

Desde que Daniel encontró el amor, su recuperación avanza mucho mejor; sin embargo, aún debe visitar el hospital constantemente, todavía debe someterse a algunas cirugías de injerto de piel y seguir con su tratamiento para recuperar la vista.

A pesar de las dificultades, Daniel nunca pensó que podría ser tan feliz, mucho menos después del trato que recibió de su ex, pero hoy tiene una hermosa familia.

“Íbamos a casarnos este año (2018), pero tuvimos que retrasarlo porque David iba a venir. Ahora tiene cuatro meses y es un niño encantador. Estoy tan feliz”, dijo Daniel.

Mirror / UCnews

Esta hermosa historia nos recuerda que nunca debemos sentir que todo está perdido, ya que incluso en la mayor adversidad puede haber un rayo de luz. Compártela.