¿Cómo vive ahora la mujer más criticada que tuvo a su única hija a los 66 años de edad?

Los sueños no tienen más barreras que los límites que les ponemos nosotros mismos. Sin embargo, en ocasiones, no todos están de nuestro lado y nos encontramos con críticas y señalamientos. ¿Pero hasta qué punto es válido conseguir eso que tanto deseamos, yendo contra todo y contra todos?

Es la historia de Adriana Illiescu, una mujer de Rumanía, nacida en 1938, que en el año 2005 hizo historia, al punto de entrar a los record Guinness.

Adriana es la madre primeriza más vieja del mundo tras haber dado a luz a su hija Eliza a los 66 años de edad

Muchos se preguntaban por qué esta mujer decidió tener hijos tan mayor, arriesgando su propia vida y predestinando a su hija a en pocos años a quedarse sin madre.

Pero había una razón. Cuando tenía 20 años de edad, se casó con un hombre que se opuso radicalmente a que se quedara embarazada. Esa relación no funcionó y terminó divorciándose, por lo que seguido de eso decidió dedicarse por entero a su trabajo, como profesora en la Universidad de Rumanía.

Nunca salió a la luz qué pasó en la vida amorosa de Adriana en los años siguientes, pero sí que durante 9 años luchó contra la infertilidad, sin lograr su gran deseo de ser madre.

Fue entonces cuando acudió a un tratamiento de fecundación in vitro a los 66 años de edad, algo que fue sumamente criticado en su entorno.

En el año 2004, Adriana logró concebir en su útero 3 cigotos provenientes de esperma y óvulos de dos donantes anónimas, por lo que esperaba trillizos. Pero dos de ellos murieron en el útero. Y aunque antes del tiempo previsto, Eliza pudo nacer con algo de complicaciones, que tras un tiempo en Cuidados Intensivos, las logró superar.

Eliza vino al mundo el 16 de enero de 2005, en el Hospital de Maternidad Giuleşti, en Bucarest.

Adriana por fin conocía la dicha de ser madre, pero como era de suponer, muchos la criticaron, otros le dieron la espalda, e incluso juzgaron su decisión como inmoral.

Ella era una mujer bastante religiosa, por lo que bautizó inmediatamente a Eliza, pero mucha gente cercana le dijo que lo que había hecho era «horrible y egoísta».

También cuenta que el día del bautismo de su bebé escuchó a una monja decir que su hija era «fruto del maligno». Pero ella está segura que es enviada de Dios.

Consciente de su avanzada edad, quiso asegurar el futuro de su hija, y llegó a un acuerdo con el doctor a cargo de su tratamiento, quien en caso de que Adriana falleciera, se convertiría en padrino de la niña y sería el tutor oficial de Eliza hasta que cumpliera la mayoría de edad.

La pequeña tiene en la actualidad 15 años de edad y su madre, 82

Cuando las ven en la calle piensan que son abuela y nieta, pero ella ha demostrado con creces ser la mejor madre del mundo.

Como catedrática universitaria y escritora de más de 25 libros infantiles, ha inspirado profundamente a su hija y ha cultivado en ella el afán por el estudio y la responsabilidad, consiguiendo varios diplomas por su buen rendimiento.

Eliza aspira a tener una beca cuando vaya a la Universidad.

Adriana se ha dedicado a mostrarle al mundo que el tener a Eliza no fue un capricho personal, a pesar de su edad avanzada ella tiene una vida sana y se mantiene en forma. Dedica su vida entera a su hija adolescente con todas sus fuerzas, y hasta trata de participar en su vida social.

Su historia se convirtió en noticia internacional, causando un polémico debate sobre si el tratamiento de fertilidad es ético después de cierta edad.

¿Y tú qué piensas de esta increíble madre de más de 80 años con una hija adolescente? ¿Crees que las críticas que ha recibido son justificadas? Déjanos tu opinión en los comentarios y comparte esta noticia.

¿Te gustó?

Te recomendamos

¿Te gustó el vídeo?
¡COMPÁRTELO!