Una joven advierte sobre el peligro de los populares bálsamos para labios

Se debe reconocer que las empresas productoras de alimentos se han tomado el tema de las alergias con más seriedad y responsabilidad durante los últimos años. Sin embargo, es muy importante que la industria cosmetóloga se una a estas acciones para evitar consecuencias fatales.

Ammy Brown, una estudiante de 19 años de Middlesbrough, afirma que se siente aterrada por su vida después de sufrir una reacción alérgica potencialmente peligrosa tras usar un bálsamo para los labios de la reconocida marca NIVEA.

Para esta joven, leer los ingredientes o componentes en los empaques de los alimentos y productos procesados es una rutina que con la que aprendió a vivir desde que tenía 4 años.

Soy muy cuidadosa a la hora de escoger una comida o un producto corporal”.

Con el bálsamo de labios no fue distinto. Ella inspeccionó cuidadosamente los ingredientes en el empaque, con la ayuda de su madre, Carolyn, una enfermera de 47 años y, a pesar de haber leído el nombre químico “Prunus Amygdalus Dulcis nunca pensó que el regalo que había recibido en Navidad significaría un riesgo para su vida.

El «aceite de almendras dulces» estaba oculto bajo su nombre químico.

Aunque Amy estaba sola trató de no entrar en pánico cuando comenzaron a aparecer los síntomas propios de una reacción alérgica severa y que ya eran conocidos por ella.

Sus labios empezaron a temblar, seguidamente se hizo presente un picor en su garganta y tan solo unos segundos después sus manos estaban cubiertas de una fuerte erupción.

Cuando tragué en medio de la crisis sentí como si tuviera ampollas en la parte posterior de la garganta. Después de tomar la medicación me dolían las ampollas que explotaban. Es una sensación muy extraña de explicar”.

Se limpió con calma el bálsamo labial NIVEA, tomó antihistamínicos, aplicó su inhalador e ingirió las pastillas para la garganta.

Afortunadamente Amy actuó de manera rápida y se aplicó los medicamentos para aliviar los síntomas y evitar consecuencias fatales. Aún estaba sorprendida y muy confundida porque no podía entender que era lo que le había causado esa reacción tan brusca.

Sabía qué hacer, pero me asustó mucho esa situación. Mi respiración se aceleró y estaba temblorosa. Mi bálsamo para los labios podría haber acabado con mi vida porque no sabía que contenía aceites de nuez».

Cuando su madre y ella contactaron a NIVEA para informarles sobre el problema potencialmente mortal, respondieron que ellos legalmente cumplieron con la legislación europea al incluir los nombres de INCI (Nomenclatura Internacional para Ingredientes Cosméticos) en la caja de regalo exterior.

Un portavoz de la empresa que maneja la marca NIVEA afirmó que no han infringido ninguna ley. El aceite de almendras se incluyó en los bálsamos individuales que se encuentran en el paquete.

Según lo establecido en nuestra conversación con el consumidor, el etiquetado INCI de la caja de regalo de Lip Butter y la lata de bálsamo de Lip Butter está en pleno cumplimiento con las disposiciones de la normativa de la UE sobre cosméticos. En este caso, el aceite de almendra es un componente del producto y ha sido indicado por el nombre respectivo de INCI Prunus Amygdalus Dulcis, tanto en la caja de regalo exterior como en el bálsamo individual».

Aseguraron que lo menos que quieren es causarle daño a ningún cliente de su línea de tratamiento para la piel.

Siempre apreciamos los comentarios de nuestros consumidores y nos tomamos de manera muy seria y responsable cualquier preocupación con respecto a nuestros productos”.

Amy apuesta que las empresas sean más claras y sencillas a la hora de informar los componentes o ingredientes de cada producto que ofrecen en el mercado. El uso de nombres científicos hace más difícil que el cliente pueda entender a qué se refiere e involuntariamente pone en riesgo la vida de una persona al no conocer la terminología.

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Fue una experiencia aterradora, pero quiero convertirla en algo positivo y es por eso que quiero alertar a NIVEA que el hecho de que no esté claramente escrito que las nueces están en sus productos podría ser extremadamente peligroso para miles de personas que sufren alergias a las nueces como yo”.

Ciertamente existen normas para el etiquetado de los alimentos alérgenos, pero los cosméticos parecen estar rezagados. Amy dice que cree que ya es hora de que se haga más al respecto.

La historia de Amy afortunadamente tuvo un final feliz, pero puede ser que no todas las personas tengan la misma suerte. No dejes de compartirla para ayudar a otros a prevenir.

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