Acude a urgencias tras comer un pastel muy caliente, le dan de alta y muere horas después

Es muy difícil imaginar que una persona pierda la vida por comer un bocado pequeño de comida muy caliente. Pero lamentablemente esto fue lo que le sucedió al planificador profesional de bodas, Darren Hickey, de 51 años, quien murió tras ingerir un pastel de pescado caliente.

El 4 de abril Darren, de Lancashire, asistió a un evento de bodas en Chorley y un chef le dio un pastel de pescado para probar. De manera inmediata Darren sintió la alta temperatura en su boca, pero jamás pensó que las consecuencias fueran fatales.

Después de media hora Darren sabía que algo andaba muy mal porque a medida que tiempo pasaba sentía un dolor que empeoraba, fue entonces cuando decidió ir a la sala de atención de urgencias del Hospital Chorley para pedir ayuda.

Sin embargo, fue enviado a casa, le recomendaron tomar Paracetamol y los médicos le aconsejaron que regresara si el dolor no mejoraba.

Tras regresar a su casa en Bolton para descansar, la hinchazón de Darren continuó intensificándose y, cerca de las 9:00 pm su compañero Neil Parkinson lo escuchó ahogarse y toser.

“Gritó, y corrí escaleras arriba. Lo vi de pie ahogándose y tosiendo, así que le di un golpe en la espalda, pero después se cayó al suelo”.

Los paramédicos trataron a Darren en el lugar y lo llevaron de urgencia al Hospital Royal Bolton, donde fue declarado sin vida horas después.

Darren fue trasladado de urgencia al hospital, pero el daño era tan severo que era necesario el uso de equipos especializados. Los médicos registraron la asfixia como la causa de su fallecimiento.

El patólogo doctor Patrick Waugh describió el caso de Darren como muy extraño.

“Normalmente vemos este escenario en personas involucradas en incendios domésticos con inhalación de humo que afecta por quemaduras las vías respiratorias o en accidentes industriales con vapor caliente”.

El doctor Patrick dijo que el paciente puede verse bien, e incluso hablar, pero después comienza la hinchazón.

El médico, Alan Walsh, expresó sus condolencias y añadió que en el trágico caso de Darren hay enormes lecciones que aprender.

“Esto fue causado por comer un pastel de pescado muy pequeño y caliente, pero con consecuencias catastróficas. Me parece una tragedia inmensa”.

El médico dijo que ha planteado algunas interrogantes sobre la atención que recibió Darren en la sala de urgencias del Hospital Chorley, que es administrada por GTD Healthcare.

Darren había sido visto por un practicante en esta sala quien contactó a un especialista de la unidad de Oído, Nariz y Garganta en el Hospital Preston.

Sin embargo, debido a una serie de signos poco frecuentes del caso, incluida la falta de quemaduras en la boca y en la lengua de Darren no pudieron diagnosticar el daño, que ocurrió en un área de poca visibilidad. 

Samuel Eaton, jefe de servicios de GTD en la región, y Matthew Gaunt, del Grupo de Comisionamiento Clínico del NHS Greater Preston, le aseguraron al forense que se realizaría una revisión completa del incidente, que se consideró accidental.

Neil describió a su compañero como una persona muy solidaria y generosa que era muy querido en la comunidad.

“Darren era una persona más grande que la vida misma, siempre ayudaba a otros y era el centro de atención”.

Hace siete años Darren sufrió un derrame cerebral que lo obligó a permanecer un año y medio en el hospital. Después de superar ese incidente se dedicó al trabajo de caridad, incluso fue premiado por sus esfuerzos como la Persona de Valor de Inspiración de la Asociación de Accidentes Cerebrovasculares.

Alan dijo que era un hombre positivo y muy cariñoso.

“Era un hombre muy generoso, cariñoso y compasivo. Era notablemente fuerte y resistente para superar ese golpe”.

Aunque este caso tuvo un lamentablemente final, si lo damos a conocer puede salvar otras vidas, no dejes de compartirlo con tus amigos.

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