Abuela consigue ingresar a la universidad después de intentar aprobar el examen por 36 años

La edad no es ningún impedimento para una imparable abuela que está dispuesta a darlo todo para hacer realidad sus más grandes sueños, incluso cuando estos se alargan a través del tiempo y requieren mucha paciencia.

Esta determinada abuela no se rindió hasta ingresar a la universidad

abuela

Cursar la universidad y formarse profesionalmente es un gran logro, digno de celebrarse. No obstante, no siempre es fácil comenzar el sueño de convertirse en un gran licenciado o ingeniero. Esto fue lo que sucedió a la brasileña, de 60 años, Ana Maria Cabral.

Anciana

Desde el año 1985, el mayor anhelo de Ana ha sido aprobar el examen de ingreso a la Universidade Estadual do Maranhão (UEMA), para poder cursar la carrera en pedagogía pues siempre ha tenido una gran vocación por enseñar a los demás.

Las situaciones de su vida le imposibilitaron entrar a la universidad más joven pero no se rindió

Aunque era su más grande sueño, Ana no podía dedicarse de tiempo completo a los estudios para aprobar el examen de la universidad porque debía cumplir con las labores de su casa, su trabajo, cuidar de sus hijos, y después de sus nietos.

Sin embargo, cada año Ana se aferró a su meta: presentando el examen en cada ocasión sin perder las esperanzas de conseguirlo. Además, se preparó como enfermera para suplir sus ansias de ayudar a los demás.

El tiempo transcurrió; pasaron 36 años desde ese primer intento y, motivada por los ánimos que Ana obtuvo de uno de sus hijos que también hizo su propio examen a la universidad, se preparó más arduamente y el resultado la dejaría sin palabras.

“El año pasado mi hijo solicitó el examen de ingreso a la UEMA. Mi rutina de estudio siempre ha sido tener un libro en casa, contestar textos y leer; funciona, pero lo hacía cuando podía, a veces no tenía tiempo. Muchas veces mientras estudiaba terminé durmiendo encima del libro”, narró Ana María.

Ana combinó al 100 porciento todos sus deberes con el estudio, siendo ama de casa, esposa, madre y abuela. Todo para llegar lo mejor preparada posible al día del examen; en ese momento los nervios se apoderaron de ella, llegó unos minutos tarde, pero se enfocó en darlo todo de sí.

Ana y su hijo esperaron el día de los resultados de la universidad. Fue su hijo quien consultó los resultados y el primero en descubrir la gran noticia: ¡36 años después, su mamá fue admitida!

Se preparó el doble para hacer su examen y lo logró

Cuando Ana se enteró de los resultados, no podía creer que por fin lo consiguió. Estaba incrédula, pero profundamente feliz por la que sin duda es una de las mejores noticias que ha recibido en toda su vida.

“Fue maravilloso, no sabía qué hacer, lloré, grité, salté, fue muy bueno. Es increíble cómo la vida de las personas cambia de un día para otro. Mis expectativas son las mejores”, dijo Ana.

Ahora, Ana se encuentra más que motivada y dispuesta a seguir dando todo de sí para convertirse en una excelente estudiante y, posteriormente, ser la profesionista que siempre ha deseado.

La historia de esfuerzo y perseverancia de Ana no tardó en viralizarse en las redes sociales. Ante todo, el mensaje que ella da a los demás es de fe y esperanza, pues quiere que su caso sirva de inspiración para todos aquellos que tienen el mismo sueño.

“Aunque parezca imposible, sigue adelante, insiste. Incluso si hubiera tenido que intentarlo con 70 años, lo hubiera hecho, no me rendiría”, concluye Ana.

Al igual que esta tenaz mujer. Tú tampoco dejes de luchar por todos tus sueños y metas. Lo mejor sucede cuando menos lo esperas.

Nunca creas que es demasiado tarde para hacer realidad tus mayores deseos. Mantén fuerte tu corazón y persiste.