El drama de la joven que teme salir de casa y encontrar el amor por la apariencia de su rostro

Si hay algo que todos debemos aprender para vivir más felices es poder aceptarnos tal y como somos. Sin embargo, en un mundo donde cada vez hay más personas juzgando y haciendo todo tipo de comentarios negativos puede ser difícil lidiar con algunas afecciones de salud como el acné.

Abigail acaba de cumplir 19 años de edad.

Abigail Collins sufre de acné quístico. Su condición hace que su cara esté tan brotada que ha decidido cerrarse por completo al mundo de citas y relaciones amorosas ya que teme que la juzgarán por su apariencia.

La joven vive en la ciudad de Glasgow es Escocia.

Todo empezó cuando Abigail era una niña y comenzó a tener algunos pequeños brotes en la cara. Con el paso del tiempo su condición empeoraba cada vez más así que sus padres la llevaron con un especialista. Fue diagnosticada con acné quístico, una de las formas más difíciles de tratar.

Abigail recibió el diagnóstico cuando apenas tenía 10 años de edad.

Esto afectó muchísimo los años de adolescencia de Abigail. Se negaba a ir a clases, así que evitaba al máximo toparse con sus compañeros. Muy rara vez salía de su casa y se volvió tan insegura que era incapaz de mostrarse a los demás si no estaba utilizando maquillaje para cubrir su acné.

“Evité la escuela porque me sentía horrible. Pensaba que yo era el elefante de la habitación. No podía hacer amigos ya que nunca salía”.

Pero esto no sólo implicó que Abigail hiciera pocos amigos. También se cerró por completo al mundo de las citas ya que pensaba que ningún chico podría quererla y aceptarla tal y como es.

Estaba segura de que si la llegaban a ver sin maquillaje podrían sentir que era una persona falsa y que los había estado “engañando” todo el tiempo.

“Era muy consciente de la manera en que lucía mi piel. No pensé que nadie pudiera verme de una manera romántica. Todavía trato de evitar esto”.

Cuando comenzó a ir a la Universidad se dio cuenta de que allí las personas daban mucho menos importancia al aspecto de los demás. Todos se concentraban en sus clases y eran mucho más simpáticos con ella.

“En el segundo año me di cuenta de que a nadie le importaba que yo tuviera acné. Además, la vida de estudiante te quita mucho tiempo, así que no me puedo arreglar tanto en las mañanas”.

Ahora se atreve a ir a sus clases sin maquillaje, así como también algunas diligencias rápidas como ir a hacer unas compras. Cuando sale con sus amigos o se trata de alguna ocasión especial sí se toma el tiempo para arreglarse y sentirse más cómoda consigo misma pero todavía no se siente preparada para buscar suerte en el mundo del amor.

“No estoy tratando de hacerme la víctima porque ya he logrado transitar un gran camino pero todavía me siento muy consciente de mi piel y es muy difícil encontrar a alguien que se sienta cómodo con mi afección”.

Unilad

No hay duda de que Abigail ha hecho grandes avances. Cada vez se encuentra un poco más segura de sí misma y esperamos que con el tiempo pueda encontrar a la persona indicada que la aceptará tal y como es.

Detrás del rostro de muchas personas se esconde una realidad que muchas veces puede ser dolorosa y lejos de recibir la comprensión y tolerancia que necesitan son blanco de críticas. Es compromiso de todos tener una sociedad respetuosa, comparte este testimonio.

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