A este pobre bebé recién nacido lo encontraron dentro de una tubería de aguas negras

Si piensas en una mamá, probablemente lo primero que te viene a la mente es la imagen de una mujer amorosa, dispuesta a entregarlo todo por sus hijos, incluso la vida. Porque una madre es toda ella el amor más incondicional, la protección más feroz, la disciplina más dulce… Pero, lamentablemente, no todas son así.

Por más inaudito que parezca, existen mujeres que no tienen para ofrecerles a sus hijos más que odio. Tal es el caso de la joven china que escondió su embarazo y después abandonó a su bebé recién nacido lanzándolo por un conducto de aguas negras.

Aunque, afortunadamente, el niño fue encontrado vivo dentro de las tuberías, los detalles de esta historia no han dejado de conmocionar a miles de personas alrededor del mundo.

Los hechos se dieron lugar en la provincia de Zhejiang, en China del Este, una tarde cuando a eso de las 5 pm los vecinos de un edificio residencial comenzaron a oír un quejido muy leve que venía de detrás de las paredes.

Como si de una película de terror se tratara, comenzaron a investigar de dónde venía ese sonido tan particular que, si se escuchaba con detalle, parecía tratarse de un llanto.

Cuando finalmente dieron con la fuente del ruido, los residentes no podían salir de su asombro: había un niño completamente atrapado entre las tuberías de aguas negras.

Los bomberos acudieron de inmediato ante el llamado de los aterrados vecinos y, sin perder un segundo más, pusieron manos a la obra. Una tarea en extremo difícil, pues un movimiento en vano podría acabar con la vida del pequeño.

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Así, con sumo cuidado y precisión, se procedió a sacar lentamente la sección de la tubería donde el niño estaba encerrado, utilizando para ello sierras y alicates.

La angustia y la desesperación aumentaban en esta carrera contra el tiempo cuando, finalmente, los bomberos lograron cortar y extraer la tubería de la pared. Ahora comenzaba la segunda parte del rescate y, sin duda, la más difícil: verificar que el niño siguiera con vida, pues temían que no hubiese sobrevivido al trauma del rescate, y lograr llegar a tiempo al hospital antes de que ocurriera lo peor.

Los bomberos, preocupados, inclinaban constantemente el tubo para confirmar que el pequeño seguía respirando. 

Una vez en el hospital, el equipo médico y los bomberos procedieron a cortar el tubo con pinzas y alicates para liberar al recién nacido. Pero como si no fuese suficiente la tensión, el aterrado bebé comenzó a moverse y a llorar, lo que dificultaba aún más esta ya complicadísima labor.

Después de horas de extenuante trabajo, los bomberos lograron cortar el tubo lo suficiente como para que el equipo médico pudiera acercarse a examinar la parte superior del cuerpo del bebé.

Con el corazón en la boca, los doctores examinaron al pequeño.

Pero ahora viene la mejor parte: todos los que participaron en este escalofriante rescate respiraron aliviados cuando descubrieron que, salvo por unos cuantos rasguños y moretones, el bebé había salido ileso de todo este suplicio.

Sin un nombre que lo identificara, este pequeñito se dio a conocer como “Bebé 59”.

Mientras el recién nacido recuperaba sus fuerzas en el hospital, las autoridades procedieron a investigar cómo es que había terminado en tan lamentable situación. Pronto se supo que la madre del bebé fue, de hecho, quien primero alertó al resto de los residentes del ruido que se escuchaba a través del techo y las paredes.

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La joven fingió que se había topado con el niño y, como siempre mantuvo oculto el embarazo, nadie, ni su casera, sospechó de ella. Ella afirmó que no sabía que estaba a punto de dar a luz cuando el bebé se deslizó por el inodoro y se fue por el bajante.

Sin embargo, nada de esto parece tener sentido si se toma en cuenta que la chica, después de alertar a los vecinos, procedió a limpiar cuidadosamente el lavabo.

Youtube / The Guardian

Felizmente, lo que empezó como la más horrenda pesadilla, terminó de la mejor manera para el “Bebé 59”. Todo gracias al equipo médico y de rescate que trabajó con tanto ahínco en salvarle la vida.

Este pequeño llegó al corazón de muchos y regalos entre los que destacaban pañales, ropa y leche no pararon de llover. ¡Incluso hubo quienes ofrecieron adoptarlo! Sin embargo, un doctor del hospital aclaró que, en caso de que la familia no lo reclamara, el bebé sería puesto a disposición del servicio social.

¡Esta situación debe parar AHORA! Es necesario correr la voz, así que no dejes de compartir esta noticia.

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