Un indigente dio su vida para salvar a una rehén de su secuestrador

Los hechos acontecieron fuera de la catedral de Sé, en São Paulo, Brasil, después de que Luiz Antonio Da Silva, de 49 años, tomara a una mujer como rehén.

Durante más de una hora la mujer fue agredida por Da Silva, la arrastró hasta el suelo y amenazó con matarla. La policía también estaba ahí pero temía intervenir porque la vida de la mujer estaba en peligro.

Erasmo Francisco Rodrigues de Lima, con 61 años de edad, no tenía ninguna otra posesión que su vida y no dudó en entregarla para salvar a la rehén. Primero se abalanzó contra el secuestrador y se enfrascaron en una pelea en desventaja, pues Erasmo no estaba armado más que con su valor y heroísmo, en cambio Da Silva llevaba una pistola con la cual disparó a Erasmo en el pecho.

Mientras ellos libraban esta lucha la rehén pudo escapar corriendo y las autoridades la pusieron a salvo. Todo sucedió muy rápido y el secuestrador sacó el arma y mató al pobre vagabundo. Posteriormente se encargaron de que Da Silva no escapara y recibió un disparó mientras huía por las escalinatas.

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Erasmo pudo observar esta triste resolución de los hechos antes de caer tendido a las puertas de la catedral, sabía que había arriesgado su vida pero al menos el agresor no salió invicto.

Hefty

Se sabe que Da Silva había pasado 22 años en la cárcel, acusado por robo y asalto a mano armada. La mujer a la que atacó solo pasaba por ese lugar, “mal momento en el lugar incorrecto”. Erasmo no conocía a esta mujer, pero eso no lo detuvo para salvarle la vida. ¡Qué valor tuvo!

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Este tipo de acontecimientos nos demuestran que muchas veces aquellos que menos tienen, son capaces de dar las más grandes muestras de humildad y nobleza, de coraje y heroísmo.

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