La historia de este gorrión te va a encantar ¡Es tan fuerte como pequeño!

Una noche cualquiera, la tormenta dejó en la ventana a un pequeño ser que necesitaba de ayuda. Los habitantes de la casa se percataron de la visita y se dieron cuenta de que el pajarito no estaba bien. ¡Tenían que hacer algo por él!

A veces la lluvia trae recuerdos, goteras o resfriados. A esta pareja la lluvia les dejó un gorrión en el balcón con una grave infección ocular que le impedía ver bien. El pobre estaba muerto de frío. La verdad es que en un primer momento creyeron que estaba muerto, ¡Porque estaba cubierto de hormigas! Hasta que lo vieron respirar levemente. 🙂

1Movidos por la compasión y las ganas de ayudar lo llevaron dentro, lo secaron y dejaron que pasara la noche dentro de su casa. Pero al amanecer, este pequeño sólo hacía una cosa: Piar desesperadamente (Ya estaba recobrando fuerzas). Creyendo que tenía hambre, intentaron alimentarlo sin éxito, por lo que lo devolvieron al balcón donde continuó angustiado durante otras tres horas, pobrecito. 🙁

2Fue entonces cuando su padre apareció, alegre de encontrar a su hijo angustiado. Le llevaba comida cada 10 o 15 minutos durante los siguientes días, con todo el amor del mundo ♥ 

3Este pequeño pajarito comenzó a recuperarse y a sentirse mucho mejor, incluso se escondía de los humanos de la casa cuando escuchaba ruido.

4El pajarito estaba siempre atento a la llegada de su padre y poco a poco se iba recuperando. ¡Ya estaba mucho mejor de su infección ocular! 🙂

5Y un día, sencillamente, se fue volando. Su padre había estado mostrándole cómo hacerlo y esta preocupada pareja se preguntaba si su emplumado amigo estaría bien. Esta fotografía fue tomada unos días después de su marcha porque regresó a dormir entre sus flores después de otra noche lluviosa ♥

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Fuente: buzzfeed.com

Este adorable pajarito tuvo la mejor de las suertes y sobrevivió a una infección ocular, a una caída de su nido y a las tormentas de verano. Después de tomar las fuerzas suficientes, al fin pudo reunirse con su familia biológica en el parque, mientras que a esos anónimos rescatadores de la ciudad les ha dejado el buen hábito de mirar los pequeños detalles que la naturaleza deja en nuestros vidrios empapados después de las tormentas. Nunca se sabe si otro pajarito podría necesitar su ayuda 😉

Comparte esta historia con tus seres queridos y recuerden siempre mirar los detalles que la naturaleza pone en nuestro camino ♥

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