Estos gemelitos no paran de estornudar y no están enfermos… ¡Mira por qué!

Los niños aprenden muy rápido. Dicen que sus mentes son como hojas en blanco. Y estos adorables gemelitos no son la excepción, pues han aprendido conceptos de biología (el estornudo) en un tiempo récord, además de aprender también buenos modales (decir “salud”). Con sólo escuchar a su padre estornudar un par de veces, han aprendido todo esto… ¡Imagina lo que aprenderán después! No cabe duda de que debemos tener mucho cuidado con nuestras acciones, pues el ejemplo es el mejor de los maestros.

¡Qué inteligentes son los niños! Comparte este adorable vídeo con tus amigos, les va a encantar 😉

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