Un cruel ataque de ácido no bastó para alejarla del amor… Conoce la historia de una gran mujer

La estudiante india de Nueva Deli, Sonali Mukheriee, era una adorable y talentosa estudiante de 17 años. Entre sus logros destacaba ser presidenta del centro de estudiantes de su universidad, ser capitana del Cuerpo Nacional de Cadetes (un cuerpo de la Armada conformado por el estudiantado) y se concentraba en alcanzar su meta de cursar un PhD en Sociología. Lo tenía todo para soñar con un futuro brillante.

Y fue así como de pronto, en un abrir y cerrar de ojos, todo se vino abajo.

Día tras día, cuando se dirigía a la universidad, tres hombres siempre intentaban sobrepasarse con ella, insinuándose y molestándola. En pocas palabras, la acosaban sexualmente. Pero ella se atrevió a rechazarlos y para ellos fue una razón suficiente para que una noche forzaran la entrada de su casa. Sonali solo recuerda haber intentado pelear y defender su vida, cuando de pronto sintió la horrible sensación de estar ardiendo, como si estuviese prendida en llamas. El dolor era tan intenso que perdió la visión, luego no pudo oir nada más. Fue entonces cuando cayó inconsciente.

Cuando se despertó, estaba en el hospital. No podía moverse, hablar, ver ni tampoco comer. Había sido víctima de un ataque con ácido. El daño era tan grave que los doctores no sabían por dónde empezar: la piel de su rostro se había quemado por completo, había perdido la oreja izquiera y también sus párpados. “El reto era concederle lo más parecido a un rostro normal, lo más cercanamente posible a cómo debería lucir una persona común”, explicó el doctor.

Alerta: estas imágenes pueden herir la sensibilidad de algunos lectores

Fueron meses de sufrimiento indescriptible. Era como una pesadilla de la que no podía despertar jamás.

VER TAMBIÉN:  La estremecedora historia del bebé prematuro que se quedó "atrapado" en Irlanda

Se quedó ciega y durante los siguientes 10 años pasó por 27 cirugías de reconstrucción facial. Su padre se vio obligado a vender todo lo que tenía, incluyendo la casa de la familia, para poder costear así las cirugías de Sonali y llevar a sus atacantes ante la justicia.

Los criminales que cometieron este aberrante acto de odio fueron sentenciados a 9 años de cárcel, aunque fueron liberados tras dos años de prisión. Sonali apeló la decisión de la corte, pero aún no se ha fijado la fecha de dicha apelación.

¿Bastan 2 años para devolverle a Sonali lo que le arrebataron ? ¿Bastan 9 años? Es una gran injusticia

Youtube/CNN

Sonali estaba tan desesperada que le rogó al gobierno que le permitieran morir. Fue entonces cuando su espíritu de luchadora resurgió: no estaba dispuesta a permitirles destruir su vida. Consiguió la manera de llegar a la televisión para enseñarle al mundo lo que las víctimas de ataque con ácido tienen que atravesar. ¡Incluso llegó a participar en la versión india del show “Who Wants to be a Millionaire?”! logrando llevarse el premio de $40,000, dinero que usaría para completar su tratamiento médico y ayudar a su sacrificada familia.

Miles de personas se solidarizaron con Sonali y enviaron donaciones para ayudarla con su búsqueda de justicia y con sus cirugías. Una de esas personas fue Chittaranjan Tiwari, un ingeniero de 29 años que estaba tan conmovido con la historia de Sonali que le escribió para conocerla. Con el tiempo, sorprendentemente, no solo se conocieron ¡también se enamoraron y se casaron!

Ahora la pareja tiene un hermoso bebé, a quien llamaron Pari, que significa “cara de ángel”.

VER TAMBIÉN:  Estos gemelitos nos demuestran que, a veces, sólo hace falta un beso

Facebook

A pesar de los esfuerzos de esos tres malnacidos, el poder del espíritu de Sonali triunfó. La ley india recientemente ha cambiado el castigo de aquellos que perpetran ataques con ácido para que sea mucho más duro. Pero si algo es seguro, es que Sonali será la fuente de inspiración para muchas mujeres que han sido víctimas de agresiones y también para todos aquellos que estén dispuestos a luchar por un mundo mejor.

Facebook y Youtube/CNN

En la actualidad, Sonali y Chittaranjan continúan esforzándose mucho, construyendo una familia y criando a su pequeño ángel. Como dice la joven madre: “Mi vida ahora está completa. Este es el sentimiento más hermoso tras años de desesperación y agonía. Siento como si estuviese siendo recompesada por todo el dolor que aguanté”.

Si deseas conocer la historia en detalle de Sonali, puedes ver este video:

Recuerda: decir NO es un derecho. ¡Qué la historia de Sonali llegue a muchos corazones, compártela!

¿Te gustó?

¿Te gustó el vídeo?
¡COMPÁRTELO!