Un corderito enfermo y huérfano recibe una segunda oportunidad contra todo pronóstico

Cuando la asociación australiana Edgar’s Mission encontró a Frostie, este era un indefenso corderito que lloraba por su mamá, deshidratado, cubierto de piojos y no podía caminar debido a que sufría de enfermedad umbilical conjunta (enfermedad que afecta a cabras jóvenes, causada por una infección que entra al cuerpo por el cordón umbilical). Para la cabrita Frostie, esto significaba que la bacteria se había alojado en sus patitas traseras causando dolor, evitando poder moverlas.

En lugar de abandonar a Frostie, los voluntarios de la asociación Edgar’s Mission no dudaron en ayudarlo.

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Le dieron comida, agua y se deshicieron de los piojos.

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Le administraron antibióticos y otras medicinas para el dolor.

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Antes, sus extremidades estaban llenas de pus, calientes, inflamadas y con dolor. 🙁

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Ahora, Frostie lucha contra su padecimiento en un entorno de cariño y esperanza.

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Lo motivan a moverse con la ayuda de una silla de ruedas especial para que su cuerpo deseche las toxinas. 

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Un cerdito de la asociación, Leon Trotsky, le prestó a Frostie su adorable silla de ruedas.

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La ayuda de Edgar’s Mission les da a animales como Frostie una segunda oportunidad cuando todo parece estar perdido. 

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Nos sentimos realmente agradecidos y contentos  por su excelente progreso. 

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Frostie es un luchador. Verlo usar su sillita de ruedas derretirá tu corazón. Me resulta imposible pensar que alguien pueda dejar de abrazarlo para dejarlo caminar. ♥ Es así de adorable.

Fuente: Edgar’s Mission vía boredpanda.com

¡Gracias a Edgar’s Mission y otros lugares que le dan a los animales una segunda oportunidad! Sin estas organizaciones, bebés como Frostie estarían destinados a una corta y dolorosa vida. 🙁

La historia de Frostie es adorable e inspiradora. ¡Compártela! ♥

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